lunes, 14 de febrero de 2011

La Isla 2.0 - 1x07 "Guerra" EDITADO (20/02/11)

Esta es una entrada de un juego, la experiencia La Isla 2.0. Es una especie de simbionte entre aquéllos míticos libros de "elige tu propia aventura", un juego de rol y una comunidad online completamente interactiva. El juego se desarrolla en tiempo real. Sólo de tus decisiones dependerá el curso de la historia. Si es la primera vez que juegas, por favor, pulsa el botón "Fill Out My Form" para rellenar este cuestionario, (te tomará unos minutos): . Se recomienda encarecidamente echarle un vistazo a las reglas del juego en este enlace permanente. Si te has perdido algún episodio y quieres ponerte al día, te recomendamos este enlace. Y recordad: todos los enigmas que se planteen en esta experiencia tienen una solución. No hay pregunta sin respuesta aunque, como ya hemos dicho, dependerá de ti, y sólo de ti, que las cosas lleguen a buen puerto.

El grupo de rescate está cada vez más cerca de las montañas, la tensión en el ambiente se puede cortar con unas cizallas. Han divisado a dos hombres de negro que (la buena suerte parece acompañar a todos los supervivientes) se desvían del camino del equipo de rescate antes de que puedan verlos ni oírlos. Una vez comprueban que se han alejado, el equipo continúa su marcha, esta vez aún más alerta por lo que pueda pasar. No hay rastro de las cámaras de seguridad que según creen debe haber por toda La Isla. Si están ahí deben estar muy bien escondidas y no es un buen momento para detenerse en cada rama sospechosa del camino: esa alarma que no deja de sonar puede significar que Ludio, Eliseo, Tamer y los demás están en serios problemas. Los dos primeros están refugiados en lo alto de uno de los picos que forman las montañas del norte, el último ha escapado de su celda y trata de escapar de la prisión. 

Día 42. 


Equipo de rescate. 

Esta noche nadie ha dormido. Las montañas están muy cerca y un descanso podría significar perder la última oportunidad con los compañeros capturados. Al amanecer las montañas etán ya a un par de horas de camino y tras una brevísima parada a desayunar y recuperar fuerzas, el equipo continúa su marcha. Un par de horas después casi han llegado. Es entonces cuando descubren otra “farola”.

Es el equipo de avanzadilla el primero en verla, desde luego. Se parece a una farola, sin duda, es un palo cilíndrico y metálico que nace del suelo para acabar en una especie de caja (como una caja de luces) sobre la cual descansa una especie de tubo en espiral de cristal blanco (que recuerda a una bombilla de bajo consumo gigante). En un radio como de un kilómetro alrededor de “la farola” hay pájaros, mamíferos e insectos muertos. Muchos. Desde fuera de ese círculo de muerte, el grupo de avanzadilla se plantea la situación. 

-¿Qué demonios es eso?

Ludio y Eliseo.
Habéis comenzado a huir de nuevo. El plan de Eliseo parece consistir en descender a toda prisa por el otro lado de la montaña y tratar de llegar antes que ellos a las cuevas para avisar a todo el mundo de que aquí arriba no hay diez hippies con armas, sino que se trata de cientos. Cree firmemente que si corréis lo suficiente podréis llegar en un par de días, quizá tres. 

-¿O nos ponemos en contacto por walkie ya mismo?- quiere saber Eliseo- Podríamos avisarles de que es probable que salga un ejército de estas montañas. Aún a riesgo de que intercepten nuestro mensaje y, en consecuencia, se den más prisa o doblen los efectivos. ¿Qué opinas?

Tamer.

Tamer decide comprobar a donde conduce la puerta que tiene más cerca. La abre con precaución, armado con la pistola de descargas de la mujer de negro y entra. Se trata de una habitación pequeña, con un armario donde, a juzgar por las apariencias y los agarres, debían guardar armas. Pero está vacio. Una mesa en el centro, con material de oficina y un cargador de walkies (vacío) colocada delante de media docena de pantallas que muestran las imágenes de las cámaras de seguridad del recinto. La que muestra el pasillo de las celdas lleva un intermitente mensaje que indica que no hay cinta. Tamer deduce que Ludio y Eliseo han debido llevarse la cinta para que tarden más en saber cómo han escapado. 

Lo que se ve, en general, es a muchos hombres de negro movilizándose y armándose. Retrocediendo un poco la grabación de una de las cámaras (una que muestra una habitación similar a esa en la que se encuentra él mismo) contempla el rescate de Eliseo por parte de Ludio, entrando este último “a saco” y con varias armas en su haber. 

-Hay que seguir moviéndose- piensa, y vuelve a dejar la grabación siguiendo su curso. 

¿Qué hacer?

EDITADO (15/02/11)



Mientras Ludio y Eliseo se aferran a la libertad como pececillos nadando en un charco de ginebra, Tamer, en las celdas, trata de encontrar una salida que no le comprometa demasiado, pues con el revuelo que se ha montado con la fuga, hay gente de aquí para allá, muy nerviosos y armados. Y ya se sabe lo que dicen de las armas de fuego y los nervios. El equipo de rescate ha encontrado en su camino otra “farola”, idéntica a la que encontraran Javier y Leo cuando estuvieron de expedición en la otra punta de la isla. Javier ha decidido emprenderla a pedradas con ella y la cosa no ha salido tal y como esperaba. De hecho, al romper la espiral de cristal del extremo superior, la cosa ha comenzado a zumbar con una extraña luminiscencia en un in crescendo sonoro que no presagiaba nada bueno. Fernando, alertado tal vez por las musas de los supervivientes asustados, comenzó a disparar contra la “caja de fusibles” del aparato. Tras un chispazo, la “farola” dejó de hacer ruido. 

Día 43

A escasos metros de las montañas del norte, en lo que todo el mundo ha coincidido en que es un refugio natural excelente, el equipo de rescate ha pasado las horas previas al rescate en sí descansando y poniéndose a punto. Preparar una estrategia parece ser la idea imperante. La alarma no ha dejado de sonar en mucho tiempo, parece un pobre loco desgañitándose en la puerta de una iglesia.

Alrededor de un escueto y frío desayuno, se traza el plan definitivo. ¿Cómo se va a organizar el rescate? ¿Eliseo y Ludio, dónde están? ¿Están a salvo?

Mientras… Tamer desanda el camino por el que fue conducido a las celdas y se ve involucrado, arrastrado sin querer, en mitad de una formación de hombres de negro que se encamina al exterior de las instalaciones. Cuando llegan a la puerta, uno de ellos les da un rifle y un cargador.

Tamer, ¿Qué haces?

EDITADO (16/02/11)
 
El equipo de rescate se encuentra con dos hombres vestidos con trajes de alta seguridad, similares a los de protección bioquímica que parecen tener mucha prisa por llegar a “la farola” que Javier y Fernando inutilizaron. Tras cachearlos y comprobar que no iban armados les dejan pasar, aunque Javier decide acompañarlos para ver qué demonios hacen. Mientras, todo el equipo de rescate, está ya a un tiro de piedra del lugar donde tienen retenidos a los supervivientes capturados. Muy cerca de allí, por tanto, Eliseo y Ludio ya han descendido la montaña y se esconden como pueden en la densa jungla. Tamer, que ha sido confundido con uno de los ninjas, ha sido colocado montando guardia en una de las torretas de seguridad del recinto. Da gracias de que el sonido de las alarmas no permita una conversación, puesto que cree que si comienzan a tratarlo como “el viejo Tob” o “Johny, el esperanto” de seguro acabarán por descubrirlo.

Día 44

EQUIPO DE RESCATE:

Ha llegado la hora de la verdad y no habéis planeado nada. M.J. propone unir ya a los dos grupos y entrar “a saco” a rescatar a los suyos. “Hemos perdido demasiado tiempo en el camino”, dice, “solamente espero no llegar demasiado tarde”. Tras ser informados del mensaje de Ludio a través del walkie, M.J. vuelve a tomar el mando, coge el walkie y habla:

-Ludio, Eliseo, ¿me copiáis? Aquí M.J.

-Alto y claro- suena la aliviada voz de Ludio al otro lado de la línea-. Menos mal, ya pensaba que os habíais quedado dormidos. ¿Todo va bien?

-Todo va… bien. Estamos en las montañas, muy cerca de vuestra posición. ¿Seguís con el resto de capturados?

-Nosotros estamos en la jungla, M.J., al lado Sur de las montañas. Tenemos a cientos de ninjas pisándonos los talones. ¿Crees que es seguro hablar por aquí?

-Si no lo es me importa una mierda. No vamos a caer en más trampas por culpa de la descordinación. Aquí somos muchos, hijo, y tenemos armas. ¿Lo de “cientos de ninjas” va en serio? ¿Tantos son?

-Y más, y perfectamente armados y preparados- toma la palabra Eliseo-. Esto es un puto cuartel.

-Hemos venido a rescatar a los nuestros, Eliseo- afirma M.J. -. Y vamos a hacerlo. ¿Tenéis armas?

-Un par de rifles y algo de munición.

-¿Hacemos una tenaza?

Todos asistís a la conversación cruzada atónitos, como si flotase en el aire la extraña idea de que los militares son una raza diferente a la humana, que cuando tienen oportunidad, hablan entre ellos en un extraño idioma que solo ellos comprenden. Pero básicamente pilláis la idea. Eliseo y Ludio están en el noreste y vosotros en el noroeste, ambos en la falda sur de las montañas. Parece que “la tenaza” pretende consistir en un ataque conjunto formando una tenaza con ambas puntas (equipo de rescate y Eliseo y Ludio) sobre la base de los hombres de negro. Os suena un poco arriesgado porque no podéis evitar pensar en la diferencia numérica entre una y otra punta de la tenaza. Y el hecho de que Eliseo haya dicho “y más” al preguntarle si los ninjas eran cientos no os consuela mucho. La mayoría de vosotros ni ha visto ni quiere ver una guerra de cerca y  de pronto, como si despertarais de un sueño raro, os miráis y veis que vais armados, que sois muchos y que estáis al otro lado de una frontera de piedras que separa al Enemigo de vosotros, los Buenos.

-Suena un poco arriesgado- responde Eliseo-. Me gusta.

Todo el equipo de rescate (ahora equipo de guerra, si se prefiere) sube la falda de la montaña para poder ver lo que hay al otro lado. Y desde arriba, agazapados como francotiradores, observan el espectáculo. Sin duda cientos de hombres (y más) armados, formando, montando guardias, con torretas de vigilancia, patrullas fuera del recinto peinando la falda norte de la montaña. Instalaciones militares, barracones, edificios pequeños… allí, al fondo, en el extremo norte, en la playa, un embarcadero con un bonito y pequeño barco patrullero, bastante viejo y destartalado. Observan a los “hombres de negro” sin ser vistos.

¿Sin ser vistos?

Tamer cumple con su “cometido” observando fijamente alrededor desde la torreta de vigilancia y ¡oh, sorpresa! Allí arriba hay alguien. Sobre la montaña puede ver primero a uno, en el sureste, y luego a otro (son dos hormiguitas, pero juraría que son Eliseo y Ludio disfrazados de ninja). “Estos dos no han podido abandonar al resto y estarán planteándose de qué manera suicidarse entrando aquí a rescatarnos. Maldita sea, solo son dos. Chip y Chop, rescatadores”. Y continúa siguiendo el contorno de la montaña y “que me aspen si no hay unas cuantas manchas negras en el sudoeste también. Están mejor escondidos pero estoy seguro de que hay alguien ahí. Espero que nadie más se percate de esos movimientos y que Fernando y Alma hayan creado muchas armas con palos y hierba para todos estos aspirantes a Soldado Universal”.

Javier, los dos tipos llegan hasta “la farola” y te indican con gestos que te quedes atrás. Lo hacen con firmeza y autoridad, como si quisieran decir “vale, tío, quieres estar aquí y llevas armas pero no des por culo”. Uno de ellos se acerca de manera muy cautelosa al círculo de animales muertos, como si no quisiera pisar dentro. Cuando pone un pie notas como su cuerpo pierde la tensión, se relaja y comienza a andar, despacio pero normal, en dirección a “la farola”. Al llegar, sin pensarlo, saca de la caja de herramientas un manojo de llaves y acerca una de ellas a la caja. Luego hace un gesto de “macagoen” y olvida las llaves. Ve los agujeros de bala en la caja y la abre sin esfuerzo, pues alguno de los tiros ha abombado tanto la tapadera que se puede abrir sin problemas. La abre y te mira con una cara de reproche que no le cabe en el traje de seguridad. Mientras tanto, el otro, ha andado como a seis metros del “círculo de muerte” y se ha puesto a… sí, se ha puesto a retirar una roca enorme que había en una linde de la jungla. Se ve que debe de pesar pues le ha costado. Cuando acaba de moverla, se agacha, quita un poco de tierra con las manos y ¡sorpresa! Abre lo que parece una trampilla que quedaba oculta bajo la roca. Mete medio cuerpo dentro y sale, muy cuidadosamente, cargando en sus manos con otra “bombilla de bajo consumo”. La deja a un lado con suma delicadeza y vuelve a introducir medio cuerpo en la trampilla para acabar sacando una caja de madera de las dimensiones de una caja de zapatos. Cargando ambas cosas se acerca a “la farola”. Parece sentir el mismo miedo que el otro a poner un pie dentro del círculo, pero una vez hecho actúa con naturalidad. Aunque ambos parecen trabajar asustados. No dejan de acercar el aparato similar a un Geiger a la caja de “La farola” mientras parecen arreglar y sustituir circuitos. El tipo que abrió la trampilla ha tanteado en la base de la farola y ha cortado unos cables, tras lo cual han trabajado más a gusto. Una vez sustituidos los componentes, recompuestos los cables cortados, pegada con cinta aislante la tapadera del cacharro y pintado con un grueso rotulador una enorme calavera sobre la misma, ambos hombres dan por concluido el trabajo. La máquina emite un zumbido y un fogonazo y ambos se tapan la cara instintivamente. Luego se apresuran en abandonar el círculo, van hacia la trampilla.

Javier les sigue y llega justo a tiempo de ver cómo uno de ellos se introduce a guardar las herramientas sobrantes y sale con… sí, tres cervezas que parecen estar heladas. Ambos vuelven a colocar la piedra en su sitio y se sientan sobre ella. Se quitan la parte superior del traje y la mascarilla y ofrecen una a Javier. Está helada.

EDITADO (17/02/11)


Pólvora, sangre y muerte. Es el resumen de la última jornada. Las bajas entre los vuestros han sido notables, pero no deja de ser cierto que siendo tan pocos la proporción de bajas enemigas ha superado cualquier expectativa. Quizá debido a una falta de coordinación, quizá debido a una mala estrategia por parte de quienes se suponía que tenían que dirigiros a la batalla, la cuestión es que el ataque fue descoordinado y caótico pero, a pesar de ello, los “hombres de negro” sufrieron una pérdida de casi cien hombres. Ahora, replegados ambos bandos en una suerte de fría tensión, se necesitan nuevos planes, nuevas estrategias pues de esta, como alguien ya ha dicho, no hay vuelta atrás.

Día 45

La noche en la montaña ha sido fría y silenciosa. Disipado el humo y en medio del silencio solo roto por los sollozos de los heridos, alguno hasta se ha atrevido a descansar un poco. En realidad es más como si se hubieran descargado de toda la tensión acumulada y sus cuerpos hubiesen quedado en standby.

Alguien dice que hay que añadir a Tamer y Eliseo a la lista de caídos en combate.

Con los primeros rayos de sol la voz de los walkies habla, en la frecuencia de los supervivientes:

-Aquí Bruno, ¿alguien me copia? ¿Alguien me explica qué puñetas pasó ayer? ¿Qué se supone que tenemos que hacer con los prisioneros? Joder, ¿estáis bien?

Tamer… en el interior del edificio principal de los “ninjas” la cosa se está volviendo un caos y dudas que en estos momentos tu disfraz sea tan bueno como para pasar desapercibido, teniendo en cuenta que ya se han percatado de que había infiltrados en sus filas. ¿Qué haces? Ten en cuenta que las decisiones que tomaras cuando descubriste a Eliseo hablando en esperanto son de carácter retroactivo. Puedes anunciar ahora lo que hiciste en ese momento.

Buenos días, Isla.

EDITADO (18/O2/11)


Tras reagruparse y cuidar a los heridos, la radio suena y es Eliseo quien está al otro lado. Parece que uno de los hombres de negro, probablemente el cabecilla, le ha pasado un texto a leer… son las condiciones de una tregua permanente. Liberarán Eliseo (pues tras la fuga de todos los presos que tenían retenidos y la muerte de Tamer en el proceso) es el único que ahora tienen capturado. Los “ninjas” prometen dejarles en paz si se quedan en su parte de La Isla y no vuelven a aparecer por las montañas. En prenda de buena voluntad liberarán a Eliseo y os prestarán su pequeño patrullero para que llevéis a los heridos a las cuevas (porque creen que seguís en las cuevas). En ese barco volverán a casa los dos prisioneros que tenéis vosotros. Eliseo es liberado y vuelve con vosotros, bastante apesadumbrado (llorando, de hecho) porque se siente culpable de muchas cosas.

Día 46

En el campamento improvisado en las montañas la cosa sigue igual de tensa o peor. Andrés no está muerto, pero le falta poco; pasa la mayor parte del tiempo delirando o inconsciente. Ludio ha pasado la noche con fiebre alta. Se le ha extraído la bala (con bastante dificultad, de hecho, ha quedado muy cerca del hueso) pero parece que la furia y la adrenalina han dado paso a la fiebre. El resto de heridos está bastante bien, aunque uno de ellos no puede caminar; tiene destrozada la rodilla izquierda. Todo el mundo anda un poco distante con Eliseo, algunos incluso le recriminan directamente (ignorando su aflicción o, quizá, cebándose en ella), echándole la culpa de todo lo que ha ocurrido y pidiéndole explicaciones. Eliseo no se quita de encima ninguna de las acusaciones, parece estar demasiado hundido para discutir, aunque sí que hace ciertas puntualizaciones.

-Lamento mucho si mis decisiones os han llevado hasta aquí, tanto como lamento todos los amigos que han caído en combate. Lamento mucho si mis decisiones han arrebatado almas innecesarias… lo lamento, de todo corazón, por todos esos compañeros que ya no volverán a luchar. Pero… el otro lado de la radio estaba mudo… lo último que oí fue que lanzábamos el ataque en muy pocos minutos… el silencio de la radio, lo interpreté porque comenzaba el ataque… preguntadle a Ludio, él estaba conmigo y lo sabe, no recibimos contraorden… no lo digo por quitarme culpa, que si os place, yo la tengo, de Todo. Pero no quiero que dudéis de nuestro compañerismo. Ludio luchó a brazo partido como el que más y no actuó de manera inconsciente. Estaba preparado, alerta, conmigo, y al no recibir contraorden, hizo lo que se le había pedido que hiciera. No juzguéis a Ludio, podéis juzgarme a mí. Ahora será mejor que crucemos al otro lado de las montañas, tomemos ese patrullero y regresemos a las cuevas, o también tendré que asumir la culpa de la muerte de Andrés.

Los supervivientes más suspicaces le siguen acosando a preguntas y él las responde como si fuera un detenido al que acaban de declarar inocente en la puerta de los jugados. Otros supervivientes ya están dándole palmadas de ánimo en la espalda (incluso uno le abraza con cierta emoción).

-Son muchos- trata de responder Eliseo a todo lo que van preguntándole- y están bien organizados.  Más de lo que hubiésemos creído al principio. No parecen entender ningún idioma salvo el esperanto aunque alguno sí que sabe algo más. La prueba está en el texto redactado que me han dado a leer. Tenía un par de faltas de ortografía pero estaba correctamente redactado. No, no creo que tengamos tiempo de enterrar a nadie si queremos salvar la vida de los heridos. Propongo que dejemos aquí a unos cuantos, quizá los rehenes liberados, que están más frescos que el resto, para encargarse de esa tarea. Que luego se reúnan con nosotros. Es solo una idea, entenderé que no confiéis en mi juicio después de lo ocurrido pero os aseguro que quiero salir de esta isla tanto como vosotros. A propósito… ¿alguien me va a decir de dónde cojones habéis sacado ese arsenal?

Tamer… te han pasado una bandeja con el desayuno a primera hora. Por una trampilla bastante pequeña aplicada a la puerta. Incluso te han dejado un tenedor y un cuchillo, no parece preocuparles que te suicides en tu celda. No puedes creerlo, pero no tienes ni una sola herida. Un solo rasguño en el brazo derecho que, de hecho, ni recuerdas cómo te has hecho y un pequeño dolor de tobillos de ¿haber saltado desde una torreta? Puede ser, no estás seguro.

Buenos días, Isla.

EDITADO (19/02/11)


Tras la batalla campal del norte de La Isla en la que, recordamos, murieron unos diez supervivientes y casi cien “ninjas”, los hombres de negro negocian una tregua permanente: ellos liberan a Eliseo y os prestan un pequeño patrullero para que transportéis a los heridos a vuestra parte de La Isla. A cambio piden la liberación de sus dos hombres, los que tenéis capturados, y que no volváis a meteros en su zona. Pero la ensalada de tiros no acaba ahí: ofuscado quizá porque los planes no habían salido como esperabais, abrumado tal vez por las secuelas del combate y probablemente asustado por la sangre de inocentes derramada sobre su conciencia, Fernando pierde los estribos y dispara a Eliseo (tal vez porque le culpe de todo lo sucedido, tal vez porque sospecha de él desde el principio). Pero el “estrés post-combate” se manifiesta en todo el mundo de una manera o de otra y un grupo de personas sin experiencia en combate, armadas hasta los dientes y aún en tensión por la matanza de hacía tan solo unas horas, es un terreno fértil para que cunda el pánico. Y cunde. Asustado por los tiros de Fernando, pillado por sorpresa y sin tiempo a darse cuenta de lo que hace, Raúl, otro superviviente, abre fuego contra Fernando al instante en que este está disparando a Eliseo. Resultado: Eliseo y Fernando caen heridos de extrema gravedad; un superviviente muere y otro pierde un dedo. Finalmente, cuando se restaura (aparentemente) la calma, suben al barco y se encaminan hacia “su parte de La Isla”.

Día 47

Tras prácticamente todo un día de navegación bordeando la costa, el barco patrullero deja a los supervivientes en el cementerio de aviones donde, por cierto, el barco de Javier ya está casi terminado. Viéndolo ahora casi parece que haya pasado una eternidad desde cuando, ilusionados por la idea de poder salir de la isla, se pusieron a construirlo. De las personas que ayudaron a Javier, una de ellas no volverá a ayudar a construir nada más, nunca, pobre M.J. y el otro… pasará algún tiempo (si es que se recupera alguna vez) hasta que pueda volver a hacer un chiste sobre el Titanic y Leonardo DiCaprio.

Los supervivientes son ayudados a desembarcar por dos solícitos hombres de negro que incluso parecen dispuestos a colaborar para que podáis llevar a los heridos a las cuevas. Ante vuestra negativa a que os acompañen (ellos pensarán que no queréis que sepan dónde tenéis exactamente a los prisioneros, y básicamente es eso, pero lo que tratáis de evitar es que tengan conocimiento del emplazamiento exacto del refugio de Steve; en parte seguís vivos porque ellos nunca hubieran imaginado que tendríais semejante arsenal), se muestran conformes, pero diligentemente se prestan a hacer unas parihuelas (bastante efectivas) con las que transportar a los heridos de gravedad.

Ludio esta a punto de desmayarse con resultados nefastos, pues de haberlo hecho habría caído sobre el cuerpo de Andrés que, desde luego, no está para golpes. Pero un hombre de negro, Alma cree que es el mismo que le ha hablado antes secretamente, lo agarra al vuelo y lo sujeta (casi como un amigo borracho a otro amigo más borracho) con celeridad y sin brusquedades.

Tras una caminata que se os antoja más dura de lo que habríais soñado, puesto que decidís dar un rodeo para que los hombres de negro no sepan exactamente donde estáis, llegáis al refugio de Steve. Cuando la puerta se abre, al otro lado están Claude, Miguel y los demás (y Ángela, que ya se figuraba que se iba a reclamar su trabajo después de los confusos mensajes a través de la radio), y Steve que abraza a los primeros en entrar.

-No hay tiempo- dice Ludio, lívido como un espectro-. Sacad a los rehenes.

Y los rehenes salen. Se les ve en forma, se les ve limpios, bien cuidados. Ludio dice que él mismo los llevará al barco de vuelta pero sufre otro mareo y trastabilla, otra vez al borde del desmayo. Decide que no es buena idea y Bruno se ofrece voluntario.

-No me contéis nada, prefiero no saberlo de momento. Llevo a esta gente al cementerio de aviones y se los devuelvo a sus colegas. No quiero saber nada, no quiero saber nada. Los llevo y me vuelvo- y echa mano de su inhalador. Al agitarlo os da la impresión de que está medio vacío.

Bruno sale con los presos antes de que a nadie se le ocurra impedírselo. Se nota que ya se imagina la que ha podido liarse en las montañas. De hecho notáis como hace un esfuerzo bastante grande en no mirar a los heridos. Suponéis que de momento no quiere hacer un recuento mental de bajas o no tendrá fuerzas para cumplir su misión: llevar a los presos al barco.

Se ha habilitado una especie de hospital de campaña en el dormitorio de las literas usando biombos blancos para separar a los heridos de los que no. Parece que aquí contaban con que habría muchos heridos, a juzgar por el número de camas que se han preparado. No creerían que serían pocos heridos y muchos muertos.

Una hora después, Bruno aparece. Misión cumplida. El barco se ha ido rumbo al norte.

TAMER…

Cruzar de nuevo “la plaza” del campamento de los “ninjas” es doloroso y duro, pero cuando cruzas las puertas de la alambrada sin un nuevo disparo en tu cuerpo (no sabrías decir si los dioses iban a dejarte soportar otro más) sientes un nuevo subidón de adrenalina. No sabes si es furia berserker o el “efecto túnel” de los borrachos, pero has perdido la visión periférica y parece que corras sobre algodón de azúcar. Ya ni siquiera sabes si te siguen, ya ni siquiera sabes si te disparan. Sólo te quedan dos sentidos despiertos (y funcionando mal) y son la vista y, desgraciadamente, el tacto.

Corres selva adentro, atravesando las montañas por la costa en un viaje que se te antoja imposible. Sólo sabes que estás lleno de agua salada (dolor, dolor, dolor) y que te has desollado las manos y has perdido tres uñas, pero que estás al otro lado. El modo piloto automático funciona, pero no parece preocuparse demasiado por preservar tu integridad física. Cuando te das cuenta que estás cayendo, deslizándote por la arena y las rocas de una pendiente bastante pronunciada, con la cara pegada al suelo (más desolladuras, más quemaduras, que fea sabe la arena mezclada con sangre) decides que cerrar los ojos y dormir puede ser una gran idea. Y cuando los abres hay una roca bastante grande con un poco de tu sangre haciendo un dibujo que (Rorschach, encantado) parece una luna llena derritiéndose sobre un campo de calaveras. “Oh, he frenado con la cabeza- piensas-, soy un ariete, aquí está el pitorro y aquí la tetera”. Levantarse no sería la palabra que describiría lo que haces a continuación. Si existiera una sería algo parecido a precipitalevantarse. Algo parecido a cuando a un marino borracho, mareado y cojo trata de ponerse en pie en mitad de la tormenta del siglo. Erguir el cuerpo y comenzar a caer hacia adelante moviendo los brazos como si estuvieras en vertical cuando el terreno es completamente llano. Una bonita manera de crear otra mancha rara en otro obstáculo del camino.

-¿Por qué no descansas un poco?- te dice Malevoski, que flota a tu lado como una aparición de Bollywood, rodeado de una extraña luminiscencia rosa. De hecho es un ruido rosa, más que un color, o al menos eso es lo que sientes-. Venga, duerme, que aún queda para llegar a la próxima gasolinera.

Parece una idea cojonuda y… cierras los ojos. Sueñas con barcos azotados por vendavales, con un kraken que se llama Mariposa y con pétalos de escarcha que se posan delicadamente sobre ríos de azufre y llamas.

FERNANDO…

Fernando, estás en Basora (البصرة). 
 
Ni siquiera recuerdas cómo has llegado hasta aquí, pero la situación es tensa. Hay un jeep de la cruz roja que se menea como una tortuga panza arriba en un lado de la carretera. Hay fuego, hay tiros y hay un Malevoski que corre alegremente por lo que reconoces en seguida como uno de los campos de minas que aún no ha sido “limpiado”.

-¡Ven, Fernando! ¡Mira qué bonitas están las flores!- grita sonriente con la voz de otra persona; con la voz de un niño que también recuerdas- ¡Vayamos a bañarnos al lago de los peces muertos!

El cielo está encapotado. Es rojo como el contenido de una transfusión de sangre. Está aguado como un balazo bajo el agua. Te sientes tan… vivo.
EDITADO (20/02/11)


Las últimas 24 horas son la calma que sigue a la tormenta. Se trabaja a destajo en la curación de los heridos y se descansa del caos de la batalla. Javier decide volver a trabajar en el barco para así despejarse un poco, si alguien le acompaña que lo diga. Tamer ha escapado de la zona Ninja y se precipita jungla adentro en mitad de delirios y mareos.

Día 48

Amanece en el refugio.

La noche ha sido dura. Todo el que ha podido ayudar ha ayudado a curar a los heridos. Andrés está un poco mejor, pero no parece despertar. Eliseo está bastante estable y Fernando parece que se va un momento y al siguiente parece estar mejor, pero tampoco despierta.

Anoche, Javier decidió que esta mañana volvería al cementerio de aviones a mantenerse entretenido trabajando. Si alguien quiere ayudar, que se una,.

El desayuno es algo que os devuelve la vida, casi. Algunos de vosotros es la primera vez que estáis aquí y os fascina el hecho de comer huevos, bacon, pan, etc…

Durante el desayuno se tratan los temas que os preocupan.

Amanece en algún lugar de la jungla.

-Tamer, despierta, que han venido los Reyes- dice Malevoski.

Cuando abres los ojos, Tamer, descubre dos cosas: la primera es que estás tumbado en una cama blandita; la segunda, que te han curado las heridas, vendado y atado. La habitación es muy pequeña, el hueco de la cama (individual) en la que estás y quizá un poco más, como para meter una silla, de ancho y el largo de la cama y un poco más de largo. No hay adornos en las paredes de tablones de madera y sobre la cama, en el techo, una única luz, una lámpara fluorescente. Al fondo a la izquierda una puerta cerrada.

Ya no duele tanto, pero te sientes cansado, agotado y enfermo.

Amanece en Basora.

Fernando, Malevoski y M.J. están sentados alrededor de una mesa jugando a las cartas. Las apuestas, que son depositadas en un cuenco azul con la palabra CHOCOLATEATE escrita en uno de sus lados, consisten en chapas identificativos del ejército. Muchas.

-Yo veo al loco y subo la papissa- dice Malevoski lanzando dos chapas más al interior del bol azul.

Ahí afuera se oye un bombardeo cercano.

233 comentarios:

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Ludio dijo...

-Pues sí deberíamos avisar por walkie, con las prisas lo habñia olvidado. Además, al fin y al cabo conocen nuestras posiciones.- Así que cojo el walkie y comieno a repetir el siguiente mensaje -Somos Eliseio y Ludio, hemos escapado y estamos volviendo. Nos siguen muchos ninjas. Estad preparados, puede que se dirijan hacia ustedes. Son muy numerosos y van armados.-

Virginia dijo...

- Emmm... ¿alguien sabe cómo demonios funciona la lamparita y si está encendida, apagada o algo? ¿nos vamos a freir como los pajaritos si pasamos o qué?

Vórtice Marxista dijo...

EQUIPO DE RESCATE: En el walkie, a través de la frecuencia que usáis para comunicaros entre vosotros os llega el siguiente mensaje:

-Somos Eliseio y Ludio, hemos escapado y estamos volviendo. Nos siguen muchos ninjas. Estad preparados, puede que se dirijan hacia ustedes. Son muy numerosos y van armados.-

Lo mismo ocurre en la radio del refugio de los aviadores, donde Steve se mesa la barbilla con preocupación.

dhyrxios dijo...

(Javier)
-Lo hice una vez y pude anularlo,aunque esta vez la haré de otra manera.(cojo una piedra y se la lanzo a la "lampara de bajo consumo")
-Si tenemos un poco de suerte se probacaria un cortocircuito estallando la lamparita.

Vórtice Marxista dijo...

La "bombilla" estalla en mil pedazos provocando un fuerte fogonazo que os ciega a todos durante unos segundos. La caja que hay justo debajo de la bombilla rota comiena a emitir un zumbido cada vez más alto. Suena como un motor pasándose de revoluciones. Y la intensidad del zumbido cada evz es más fuerte, de hecho os retumba en los huesos.

Ludio dijo...

-Eliseo, espero que entiendan que antes nos habían trincado por le contexto. Otra cosa ¿Te hablaron en algún idoma comprensible?¿Sabes si nos entienden?-

Vórtice Marxista dijo...

-No paraban de hablarme en esa mierda de idioma raro que tienen, con las fotos de los dos panolis esos que capturamos delante mis narices. Yo que sé qué mierda quieren, supongo que intercambiarnos por los otros dos. Algo así será, si no no me lo explico- responde Eliseo.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Les grito a todos
-Retroceded. Rápido-
y le pego un tiro o varios a la caja al pié de la "farola"

Donser dijo...

(TAMER)
Me quedo con los sitios que veo en las cámaras, donde hay jaleo. Maldigo en arameo camionero, como hacía mi abuelo en las frías autopistas del norte helado, y me agarro los machos.
Si no encuentro nada más de utilidad, tal como un palo, cosas que tirar a la cabeza de la gente y que hagan mucha pupa, mapa, etc, tiro p'alante.
Trato, por lo que sé de estructuras militares, de intuir la forma de la construcción donde me encuentro, pues el ser humano suele construir con lógica. Menos el arquitecto del Guggenheim, claro.
Y sigo, tratando de evitar las zonas de mayor barullo, de seguir en busca de una salida de allí, a ser posible sin muchos guardias.

Vórtice Marxista dijo...

Mientras Ludio y Eliseo se aferran a la libertad como pececillos nadando en un charco de ginebra, Tamer, en las celdas, trata de encontrar una salida que no le comprometa demasiado, pues con el revuelo que se ha montado con la fuga, hay gente de aquí para allá, muy nerviosos y armados. Y ya se sabe lo que dicen de las armas de fuego y los nervios. El equipo de rescate ha encontrado en su camino otra “farola”, idéntica a la que encontraran Javier y Leo cuando estuvieron de expedición en la otra punta de la isla. Javier ha decidido emprenderla a pedradas con ella y la cosa no ha salido tal y como esperaba. De hecho, al romper la espiral de cristal del extremo superior, la cosa ha comenzado a zumbar con una extraña luminiscencia en un in crescendo sonoro que no presagiaba nada bueno. Fernando, alertado tal vez por las musas de los supervivientes asustados, comenzó a disparar contra la “caja de fusibles” del aparato. Tras un chispazo, la “farola” dejó de hacer ruido.

Día 43

A escasos metros de las montañas del norte, en lo que todo el mundo ha coincidido en que es un refugio natural excelente, el equipo de rescate ha pasado las horas previas al rescate en sí descansando y poniéndose a punto.

Preparar una estrategia parece ser la idea imperante. La alarma no ha dejado de sonar en mucho tiempo, parece un pobre loco desgañitándose en la puerta de una iglesia.

Alrededor de un escueto y frío desayuno, se traza el plan definitivo. ¿Cómo se va a organizar el rescate? ¿Eliseo y Ludio, dónde están? ¿Están a salvo?

Mientras… Tamer desanda el camino por el que fue conducido a las celdas y se ve involucrado, arrastrado sin querer, en mitad de una formación de hombres de negro que se encamina al exterior de las instalaciones. Cuando llegan a la puerta, uno de ellos les da un rifle y un cargador.

Tamer, ¿Qué haces?

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(OFF: musas?? mas bien que no me fio ni de mi padre, que todos somos masters XD)
Tranquilizandome con un sonoro suspiro, me dirijo a mis compañeros
-¿Todos bien?-
Después de comprobar que nadie ha sufrido daño, concretamos la forma de actuar contra esas nuevas "farolas" y seguimos, que nuestros compañeros nos esperan.
Reviso el rifle y recargo. dentro de nada voy a necesitarlo.

Vórtice Marxista dijo...

EQUIPO DE RESCATE:

De pronto, como si hubieran aparecido de la nada, a unos diez metros de vosotros, veis a dos hombres. Parece que van vestidos con trajes de seguridad. Os recuerdan a los tipos que quieren llevarse a E.T.. Uno de ellos lleva una especie de maletín de herramientas de acero cromado, el otro un extraño aparato similar a un contador Geiger. De hecho hace el mismo ruido.

Aparecen con las manos en alto y os miran directamente. Con señas os indican "calma, calma" y señalan en dirección a "la farola". Se señalan ellos mismos, os piden calma con las manos y señalan "la farola". Uno de ellos os señala y luego se lleva las manos a los ojos, como el monito que no ve y luego, ambos se cierran una metafórica cremallera a la altura de la boca (que debe quedar debajo de las mascarillas).

Parece que piden paso fanco. ¿Se les concede?

Y luego de esto... una vez que decidáis qué hacer con estos dos... ¿podéis poner en marcha el plan? Decidirlo, quiero decir. El campamento de los nijas está a cinco minutos de vosotros.

Donser dijo...

Bueno, me han dado una pipa. Un pipón, concretamente.
¿Me dan alguna directiva no verbal, formato "sigue a la marabunta"?
Si me mandan fuera con el grupo, a la mínima me escaqueo. De lo contrario me hago el lila, compruebo el arma con todo mi tono profesional para hacer tiempo mientras examino la situación.
Pero mi prioridad es escaquearme a la mínima...
Y con mis manos en el rifle, uffff, qué recuerdos...
tiro p'alante mientras trato de que los recuerdos de mi pasado militar y como asesor no me distráigan. La morriña para luego.

Ludio dijo...

-Me preguntó por qué si son tantos no han venido antes a desmantelar nuestro campamento. Podrían habernos retenidos a todos, matados o, por qué no, habernos atendido.- Me frustro de sólo pensarlo -Y lo peor es que saben a dónde vamos,... tenemos que tener más información sobre ellos y la persona que nos ayudó a salir debe saber, igualmente no sabemos nada de él. Joder-

Virginia dijo...

Miro al resto de los compañeros buscando aprobación. Si nadie dice lo contrario y, sin dejar de apuntarles, les hago una seña con la mano para que se acerquen. (OFF: Master, carácter retroactivo, si alguno de los compañeros no está de acuerdo, no hago nada hasta que nos pongamos de acuerdo).

"Pase lo que pase, nada de sondas anales, nada de sondas anales..."


¿Llevan alguna otra cosa que parezca un arma? ¿Hemos oído algún coche o medio de transporte? Y por último, de un vistazo rápido ¿parece que podrían venir más? ¿nos sentimos amenazados en ese sentido?

Virginia dijo...

(OFF: antes de ver a los colegas de E.T)

- Eh... a ver, después de escuchar esto... ¿qué hacemos? ¿tratamos de interceptarles a medio camino? ¡Ahora sí que no tenemos ni puñetera idea de dónde están!

Comento que deberíamos volver al último punto de control donde estuviéramos con Ludio y Eliseo y después conducirles al refugio de los aviadores.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Parece que la situación se complica.
Apuntandoles, comento al resto.
-Mejor cubridme y miro si tienen algún arma o walkie, o cualquiero cosa peligrosa para nosotros-
Mientras dejo todas mis armas y me acerco a registrarlos.
(OFF: atento a la decisión de los otros jugadores)
-Decidle al equipo de rescate que se mantengan ocultos, por si hay mas de estos-

Israel y Virginia dijo...

OFF: creo que la decisión de Fernando y la mía se pueden hacer a la vez; yo les digo que se acerquen y a la vez cubro a Fernando mientras se encuentran en un punto medio.

Vórtice Marxista dijo...

OFF:Virginia, de pronto te has dualizado. :)

ON: Parece que los dos extraños han aparecido de la nada y que no tienen ningún interés en vosoros. De hecho, las señas parecen indicar que quieren seguir en dirección a la farola, que tienen cierta prisa y que por su parte ni os han visto ni quiren saber nada. No obstante, obedecen y se acercan, siempre con las manos en alto, y se dejan registrar pacificamente. Salvo por una pipa de maíz (de las de fumar, no me seáis) no llevan nada salvo el contador y las herramientas. ¿Los dejáis pasar o no? No pareceque haya nadie cerca ni por asomo.

Tamer, no te dicen nada, sales en formación con el resto y con ordenes gestuales os va indicando que toméis posiciones. La suerte noe stá contigo, te ha tocado de pareja a subir a una torreta de vigilancia. ¿Qué haces?

Virginia Fernández dijo...

- Venga, los dejamos pasar. Pero primero los interrogamos.

OFF: siento lo de la dualidad! Taba mirando el otro correo ^^

Virginia Fernández dijo...

Pero los interrogamos de buenas maneras, eh? Vamos a intentar llevarnos bien y colaborar. A lo mejor aquí está nuestro pasaporte para salir de la isla

Vórtice Marxista dijo...

Los dos tipos se llevan las manos a la altura de la boca y de los oídos tratando de transmitir que no os vis a entender y luego hacen gestos de nerviosismo de "tenemos mucha prisa, señores, pero que MUCHA PRISA".

Virginia Fernández dijo...

- Emmm... ¿qué hacemos? ¿nos vamos detrás de ellos? (algunos de nosotros, digo)... ¿o los dejamos ir sin haber obtenido nada de información? Yo digo que los "escoltemos" hasta su destino.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
No me fio de ellos, pero tenemos mucha prisa, así que voto por seguir adelante, intentando que el grupo de rescate pase por un sitio que ellos no vean.
Comento de dejar a dos miembros del grupo de rescate escondidos para ver que hacen y a donde van, pero que no los sigan

Ludio dijo...

Continúo con mi monólogo -¿Y por qué estos mierdas no responden?¿Les habrá pasado algo mientras nos capturaron? Tal vez no sea buena idea volver,...-

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Aprovechando la parada de estos dos desconocidos, y que tenemos que volver al grupo de rescate para informarles, han recibido algún mensaje con el walkie? (OFF: XDDDD)

Dhyrxios dijo...

(javier)-yo por curiosidad voy con ellos para ver el funcionamiento de la farola y de pasó no les quitó el ojo

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Mientras los registro, me fijo en los uniformes, las diferencias con los tipos de negro, si sin caucásicos o no, etc

Vórtice Marxista dijo...

Día 44

EQUIPO DE RESCATE:
Ha llegado la hora de la verdad y no habéis planeado nada. M.J. propone unir ya a los dos grupos y entrar “a saco” a rescatar a los suyos. “Hemos perdido demasiado tiempo en el camino”, dice, “solamente espero no llegar demasiado tarde”. Tras ser informados del mensaje de Ludio a través del walkie, M.J. vuelve a tomar el mando, coge el walkie y habla:

-Ludio, Eliseo, ¿me copiáis? Aquí M.J.

-Alto y claro- suena la aliviada voz de Ludio al otro lado de la línea-. Menos mal, ya pensaba que os habíais quedado dormidos. ¿Todo va bien?

-Todo va… bien. Estamos en las montañas, muy cerca de vuestra posición. ¿Seguís con el resto de capturados?

-Nosotros estamos en la jungla, M.J., al lado Sur de las montañas. Tenemos a cientos de ninjas pisándonos los talones. ¿Crees que es seguro hablar por aquí?

-Si no lo es me importa una mierda. No vamos a caer en más trampas por culpa de la descordinación. Aquí somos muchos, hijo, y tenemos armas. ¿Lo de “cientos de ninjas” va en serio? ¿Tantos son?

-Y más, y perfectamente armados y preparados- toma la palabra Eliseo-. Esto es un puto cuartel.

-Hemos venido a rescatar a los nuestros, Eliseo- afirma M.J. -. Y vamos a hacerlo. ¿Tenéis armas?

-Un par de rifles y algo de munición.

-¿Hacemos una tenaza?

Todos asistís a la conversación cruzada atónitos, como si flotase en el aire la extraña idea de que los militares son una raza diferente a la humana, que cuando tienen oportunidad, hablan entre ellos en un extraño idioma que solo ellos comprenden. Pero básicamente pilláis la idea. Eliseo y Ludio están en el noreste y vosotros en el noroeste, ambos en la falda sur de las montañas. Parece que “la tenaza” pretende consistir en un ataque conjunto formando una tenaza con ambas puntas (equipo de rescate y Eliseo y Ludio) sobre la base de los hombres de negro. Os suena un poco arriesgado porque no podéis evitar pensar en la diferencia numérica entre una y otra punta de la tenaza. Y el hecho de que Eliseo haya dicho “y más” al preguntarle si los ninjas eran cientos no os consuela mucho. La mayoría de vosotros ni ha visto ni quiere ver una guerra de cerca y de pronto, como si despertarais de un sueño raro, os miráis y veis que vais armados, que sois muchos y que estáis al otro lado de una frontera de piedras que separa al Enemigo de vosotros, los Buenos.

-Suena un poco arriesgado- responde Eliseo-. Me gusta.

Todo el equipo de rescate (ahora equipo de guerra, si se prefiere) sube la falda de la montaña para poder ver lo que hay al otro lado. Y desde arriba, agazapados como francotiradores, observan el espectáculo. Sin duda cientos de hombres (y más) armados, formando, montando guardias, con torretas de vigilancia, patrullas fuera del recinto peinando la falda norte de la montaña. Instalaciones militares, barracones, edificios pequeños… allí, al fondo, en el extremo norte, en la playa, un embarcadero con un bonito y pequeño barco patrullero, bastante viejo y destartalado. Observan a los “hombres de negro” sin ser vistos.

¿Sin ser vistos?

Vórtice Marxista dijo...

Tamer cumple con su “cometido” observando fijamente alrededor desde la torreta de vigilancia y ¡oh, sorpresa! Allí arriba hay alguien. Sobre la montaña puede ver primero a uno, en el sureste, y luego a otro (son dos hormiguitas, pero juraría que son Eliseo y Ludio disfrazados de ninja). “Estos dos no han podido abandonar al resto y estarán planteándose de qué manera suicidarse entrando aquí a rescatarnos. Maldita sea, solo son dos. Chip y Chop, rescatadores”. Y continúa siguiendo el contorno de la montaña y “que me aspen si no hay unas cuantas manchas negras en el sudoeste también. Están mejor escondidos pero estoy seguro de que hay alguien ahí. Espero que nadie más se percate de esos movimientos y que el bueno de Steve haya armado a todos estos aspirantes a Soldado Universal”.

Javier, los dos tipos llegan hasta “la farola” y te indican con gestos que te quedes atrás. Lo hacen con firmeza y autoridad, como si quisieran decir “vale, tío, quieres estar aquí y llevas armas pero no des por culo”. Uno de ellos se acerca de manera muy cautelosa al círculo de animales muertos, como si no quisiera pisar dentro. Cuando pone un pie notas como su cuerpo pierde la tensión, se relaja y comienza a andar, despacio pero normal, en dirección a “la farola”. Al llegar, sin pensarlo, saca de la caja de herramientas un manojo de llaves y acerca una de ellas a la caja. Luego hace un gesto de “macagoen” y olvida las llaves. Ve los agujeros de bala en la caja y la abre sin esfuerzo, pues alguno de los tiros ha abombado tanto la tapadera que se puede abrir sin problemas. La abre y te mira con una cara de reproche que no le cabe en el traje de seguridad. Mientras tanto, el otro, ha andado como a seis metros del “círculo de muerte” y se ha puesto a… sí, se ha puesto a retirar una roca enorme que había en una linde de la jungla. Se ve que debe de pesar pues le ha costado. Cuando acaba de moverla, se agacha, quita un poco de tierra con las manos y ¡sorpresa! Abre lo que parece una trampilla que quedaba oculta bajo la roca. Mete medio cuerpo dentro y sale, muy cuidadosamente, cargando en sus manos con otra “bombilla de bajo consumo”. La deja a un lado con suma delicadeza y vuelve a introducir medio cuerpo en la trampilla para acabar sacando una caja de madera de las dimensiones de una caja de zapatos. Cargando ambas cosas se acerca a “la farola”. Parece sentir el mismo miedo que el otro a poner un pie dentro del círculo, pero una vez hecho actúa con naturalidad. Aunque ambos parecen trabajar asustados. No dejan de acercar el aparato similar a un Geiger a la caja de “La farola” mientras parecen arreglar y sustituir circuitos. El tipo que abrió la trampilla ha tanteado en la base de la farola y ha cortado unos cables, tras lo cual han trabajado más a gusto. Una vez sustituidos los componentes, recompuestos los cables cortados, pegada con cinta aislante la tapadera del cacharro y pintado con un grueso rotulador una enorme calavera sobre la misma, ambos hombres dan por concluido el trabajo. La máquina emite un zumbido y un fogonazo y ambos se tapan la cara instintivamente. Luego se apresuran en abandonar el círculo, van hacia la trampilla.

Javier les sigue y llega justo a tiempo de ver cómo uno de ellos se introduce a guardar las herramientas sobrantes y sale con… sí, tres cervezas que parecen estar heladas. Ambos vuelven a colocar la piedra en su sitio y se sientan sobre ella. Se quitan la parte superior del traje y la mascarilla y ofrecen una a Javier. Está helada.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Parece que estos tios son mas normales, asi que me relajo, pero me quedo con donde tenian la trampilla, para ver si encontramos algo parecido mas adelante.
-Javier, te gusta la cerveza? ^^-
Intento comunicarme con ellos. ;e señalo y digo -FERNANDO-
hago el símbolo de la paz (la V de victoria con los dedos) y dibujo el símbolo del círculo con las 3 rallitas en el suelo

Vórtice Marxista dijo...

Fernando, a menos que seas omnisciente no sabes nada ni de la trampilla nid e la cerveza ni de nada de eso, siguiendo el hilo de lo que has dicho: has seguido hacia adelante. El que se ha quedado con ellos ha sido Javier.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(OFF:Lo he dicho por que se suponia que se quedaban otros dos del grupo, y al decir javier, parecia que todavía no nos habiamos ido)
No voy a dejar a Javier sólo con dos tios en nuestra retraguardia asi por la cara. Antes comenté de vigilar a estos dos tios con dos de los nuestros ocultos.

Ludio dijo...

(OFF:Yo le digo a Tamer que le quite la cerveza a Javier, que le espero mientras en las literas del bunker de Steve,...XD

Es normal liarse, a veces yo lo hago, y creo que el master también "...,Espero que nadie más se percate de esos movimientos y que el bueno de Steve haya armado a todos estos aspirantes a Soldado Universal”. Comentario dejado hoy a las 11.27, en el que habla Tamer y creo que al igual que Eliseo y Ludio no sabemos nada de la existencia de Steve, a no ser que yo me haya perdido algo o haya algo que no deba saber)

Vórtice Marxista dijo...

MEA CULPA: como bien apunta el bueno de Ludio (100 px menos para él :P) ninguno de los supervivientes capturados sabe nada de Steve. Me he liado por la cantidad de equipos que se han hecho y la similitud entre las salidas de todos ellos. Tienes razón, lo que Tamer quiso decir es "espero que Fernando o Alma hayan creado excelentes armas con palos y plantas".

Fernando, dijiste lod el grupo de dos, no obstante, Javier, que es otra persona que no obedece ordenes de nadie, decidio por su cuenta y riesgo ir con ellos, que no esconderse detrás de un matojo. Así que él fue con ellos y ellos no se lo impidieron. Respecto a si había más gente o no, vale, si quieres fuiste y te escondiste para ver la escena pero RECUERDO A TODO EL MUNDO que ahí abajo hay gente armada que tiene capturada gente de la vuestra y que allí arriba se están preparando para lanzar un ataque contra MUCHA gente armada para rescatar a esa gente. En cambio llevamos dos días cacheando a los dos operadores de la farola.

Dentro de una hora lanzaré yo mismo el ataque puesto que vosotros noe stáis tomando ninguna decisión al respecto y considero que ninguno de vosotros (o casi ninguno) quiere perder más el tiempo. Si os parece que el plan de la tenaza es un suicidio o se os ocurre algo mejor, daos prisa en comentarlo, porque a las 18:09 de la tarde se lanará la tenaza si no decís lo contrario.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Usando el walkie, les pregunto a ludio y eliseo si saben algo que nos pueda ayudar (a que distancia está la base de los malos de nosotros, que narices querian al atraparos e ideas). Si son tantos y están tan bien armados, lo tenemos crudo para rescatar a los nuestros por la fuerza sin sufrir demasiadas bajas.
Si no queda mas remedio, atacaremos, pero prefiero una solución mas pacífica, como un intercambio de prisioneros. DADME IDEAS XD

Vórtice Marxista dijo...

A través del walkie os dan la información que Fernando solicita. De todos modos, desde donde estáis arriba de la montaña (a menos que Fernando esté tomando cerveza con los técnicos de la farola, que aún no acabo de ubicarlo) podéis verlo con vuestros propios ojos.
Necésitais un plan. Si no hay tal plan a las 18:09 se lanzará el ataque de la tenaza.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
quiero saber que narices sabemos antes de proceder con un plan de locos, una vez ataquemos, nuestros amigos prisioneros correrán mucho peligro. Voto por devolver a los prisioneros, dejandoles hablar por el walkie antes.. con símbolos de paz y demás (signo de manos, dibujo círculo y bandera blanca), libreandolos y dejandolos marchar.
Luego reorganizamos la defensa y nos ponemos en guardia para repeler o neutralizar el ataque

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
si nadie dice nada, libero a los prisionero, les dejo hablar por el walkie y los suelto. Si al hablar con los suyos, anulan el ataque, mejor. Si vemos que siguen entonces al ataque. En cuanto soltemos a los prisioneros, reorganizamos el grupo de asalto, y empezamos con la tenaza si falla la diplomacia

Vórtice Marxista dijo...

Fernando, si vas a volver al refugio de Steve a liberar a los presos, corre, seguro que M.J. y Eliseo te esperan para lanzar la tenaza. Solo está a cuatro días.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(OFF: se supone que llevamos a los prisioneros al refugio con los ojos vendados para que no sepan donde están y que les dimos de comer y cuidamos sus heridas, no?, si es así hago lo siguiente): me comunico con el refugio, le digo que cojan a los prisioneros, que les venden los ojos y los vigilen, pero que les permitan hablar por el walkie en la frecuencia de los ninjas (que sabemos cual suelen usar). antes de vendarles los ojos, que intenten indicarle que vamos en son de paz, con los símbolos universales, al menos para nosotros (mas antiguos que el esperanto) y que les indiquen que los vamos a dejar libres (que se busquen la vida como hacerlo) después de que hablen veo la reacción de los ninjas, si siguen con el enfrentamiento o se retiran y ya decidimos que hacer. Mientras les explico a los nuestros el plan y organizo a la gente para que se posicione si hay combate y para mi busco un buen sitio para usar el rifle de franco (elevación, arbol, donde poder ocultarme y disparar)

Vórtice Marxista dijo...

A 3 MINUTOS DEL ATAQUE TENAZA:

REFUGIO DE STEVE, suena la radio:

-Soy Fernando, ¡coged a los presos y pedidles que hablen con los suyos! ¡queremos hacer un intercambio!

-Se hará loq ue se pueda, hijo- dice Steve al otro lado del aparato, luego irrumpe en un ataque de tos.

Vórtice Marxista dijo...

Un minuto para el ataque tenaza y la radio permanece muda en todas las frecuencias.

-Si no les oigo hablar lanzo el ataque- dice ELISEO, M.J asiente con la cabeza.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
A los nuestros (los dos lados de la tenaza), no os precipiteis, estamos negociando, necesito 10 min y una respuesta, todo lo demás está listo.
Mientras miro al resto para que se pongan en su lugar y se cubran.
(OFF: maldigo por lo alto y por lo bajo, joder joder joderrrrrr)

Vórtice Marxista dijo...

La radio comienza a sonar en la frecuencia de los ninjas. Alguien habla al otro lado, alguien que habla en klingon. No sabéis que dice pero entendeis algunas palabras como : paz, vivos, libertad.

El otro lado calla. De momento. La alarma sigue sonando.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
-Eliseo, confirmame que esperaras, no jueges con la vida de los demás-

Vórtice Marxista dijo...

Ludio, Eliseo ha puesto la radio en la frecuencia de los ninjas, la tiene él pegada a la oreja. Al otro lado no se oye nada. Parece que los presos no han querido negociar.

Eliseo te dice:

-La tenaza va a caer, hijo, no dejemos tirados a los nuestros. Adelante. ¡A cargar!

Y sale corriendo ladera abajo disparando a todo lo que se mueve.

Ludio... ¿adelante?

Vórtice Marxista dijo...

EQUIPO DE RESCATE:

El otro lado de la tenaza ha comenzado a atacar. Os llegan los disparos. Es Eliseo quien esta corriendo ladera abajo disparando 8a vuestro juicio sin apuntar demasiado) a diestro y siniestro. Ludio aparece sobre la montaña, parece que se lo piensa.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
-Ludo, mas que disparar, cubre a eliseo y traelo hacia nosotros, dile que es mas seguro, os cubrimos-
(OFF: recuerdame que le pege un tiro a Eliseo por joderlo todo)
(OFF: como sabemos que no quieren negociar??)

Vórtice Marxista dijo...

Fernando, no te oyen, no tienen sintonizado tu canal.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Todo lo que he podido mientras organizaba el lio y ahora uso los prismáticos, que estoy viendo? que movimientos hacen los ninjas (antes de los disparos y ahora)?

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Como virginia estaba a mi lado, le paso el walkie para que vaya cambiando de canal y repita el mensaje.
(Ludio y eliseo, replegaros hasta donde estamos nosotros, dejad de disparar, os cubrimos) y miro la situación con los prismáticos.
(OFF: llego con el rifle a cubrir al imbecil ese??)

Vórtice Marxista dijo...

Parece que no sabrás nucna si quieren o no negociar. Lo que está claro es que no les gustan las emboscadas. Antes formaban patrullas y guardias, ahora se repliegan, hincan rodilal en tierra, otros toman mejores posiciones, se cubren y... bang bang, pum pum... comienzan a disparar a Eliseo y Ludio. Los de las torres de vigilancia están ya fijando sus puntos de mira. Casi les ves sonreír.

Vórtice Marxista dijo...

Eliseo ha tirado el walkie para mejor agarrar el rifle. Corre que se las pela, un par de disparos le pasan rozando, solo es cuestion de tiempo que los francotiradores de las torretas le vuelen la cabeza. Ludio reacciona y comienza a correr cubriendo a su compañero. Ensalada de tiros, colega, la merienda de los supercampeones.

Fernando, puedes cubrirlos, quizá sea dificil acertar, pero no imposible.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Joderrrrr
Apunto a los de las torres, que supongo que son los mejor colocados para matarlos y los elimino uno a uno, pasando al siguiente todo lo rápido que pueda

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
si veo algo raro, paro de disparar, me fijo y luego sigo cubriendolos, matando primero al que vea con radio, dando ordenes y cosas asi. Pero los primeros son los que lleven rifle de franco.

Vórtice Marxista dijo...

Tamer, el guardia apostado a tu izquierda, en tu misma torre, tiene ahora una bonita boca nueva en mitad de la frente. Y tú estás empapado de su sangre. Parece que alguien ha acertado un buen tiro. ¿No notas el ojo del francotirador en tu propia frente ahora?

Vórtice Marxista dijo...

Tamer no tarda en reaccionar. Se quita rápidamente la máscara para que pueda vérsele la cara (que con máscaras todos los nijas son pardos) y comienza a agitar los brazos para que no le disparen los suyos. Los de la torreta más cercana lo ven y lo señalan con el dedo. Parece que ahora hay 3 objetivos en lugar de dos.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Me concentro mas en los tios que están disparando, si alguno no responde, o no le veo el arma, paso al siguiente

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
veo a tamer?

Vórtice Marxista dijo...

-¡A tomar por culo! No podemos permitir que los frían- grita M.J. - ¡A la carga!

Y sale corriendo montaña abajo, su puntería si que está bastante bien. Dos tiros, dos ninjas menos.

Vórtice Marxista dijo...

-¡Joder, M.J!- grita Fernando- ¡Y ese es Tamer! ¡Mierda!

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Me centro en eliminar primero a los que disparan a tamer desde la torre, luego a los de las demás torres y luego a los que vea con armas mas gordas XDD (mas px para mi)

Vórtice Marxista dijo...

Tras M.J, inspirados tal vez por su heroismo, o tal vez por la falta de coordinación, la mayoría de los del equipo de rescate se levantan como un solo hombre y comienzan a bajar la montaña. No tienen apenas adiestramiento militar pero, inconscientemente, dejan un espacio de un par de metros entre cada uno de ellos y se van cubriendo las espaldas los unos a los otros como si hubieran nacido para esto.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)

MIERDAAAA, me siento como el ruso de enemigo a las puertas. Bang, otro, Bang, no veo caras, sólo blancos, Bang, otro menos, bang, estoy salvando a los nuestros, bang, ya queda menos

Vórtice Marxista dijo...

Tamer descubre que tiene apoyo logístico y, cubriéndose como puede de los de abajo se centra en derribar a los de las torretas de vigilancia más lejanas, intuyendo que serán las que el otro francotirador amigo no ve.

Uno menos, y otro menos.

Ludio ha entrado en furia berserker y ya ha derribado a seis. Probablemente por culpa de la euforia y la adrenalina no se de cuenta ni del disparo que ha recibido en el hombro ni de que Eliseo ya no está por delante.

Y sigue disparando.

Ensalada de tiros, colega.

El pelotón que cae montaña abajo, como un maldito desprendimiento armado y rabioso, está causando estragos entre los hombres de negro. El aire huele a pólvora y a muerte.

Bang, bang, pum, pum.

Monto, que se ha quedado en la montaña junto a un puñado de supervivientes que no se han atrevido o no han tenido fuerzas para entrar en combate, está en el suelo en posición fetal, con las manos en los oídos repitiendo constantemente:

-Bang, bang, pum, pum...

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Vuelvo a recargar cada vez que se me acaban las balas y sin pensar, mecánicamente sigo disparando a todos los blancos, seleccionandolos por peligrosidad.

Vórtice Marxista dijo...

Alfredo era fontanero en Melilla. Alfredo Montes de Oca. Alfredo no era un héroe, ni mucho menos. Era un tipo normal con un trabajo medianamente bueno que le ayudaba a ser uno de los pocos afortunados a los que la crisis no le tenía ahogado. Aún así hacía sus sacrificios, como todo buen cristiano. Y se privaba de muchas cosas para poder dar de comer al pequeño Eduardo y a la encantadora Maribel. Alfredo no habría soñado nunca con un viaje a Bora Bora, pero... a veces esas engañifas de la televisión resultan ser ciertas y esta vez... ¡le había tocado!
Su padre siempre decía que los premios son una invención de Satanás. Que las cosas buenas valen su esfuerzo. Quizá pensara en eso cuando la bala le voló la mitad de la cabeza.

Alfredo era un hombre normal, que yacía en la falda de la montaña de una isla misteriosa, rodeado de desconocidos por los que pelear, matar y morir. Alfredo descansaba en paz.

Alfredo había salido de La Isla.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
No se cuanto hace ya, no se cuantos tiros he dado. Disparo, derribo, mato y cuando hace falta recargo

Vórtice Marxista dijo...

Fernando, todos aquellos del equipo de rescate que han bajado corriendo la montaña comienzan a ser un obstaculo para ti. Están abajo, derribando a tiros y a culatazos a todo el que se encuentran. Ah, y alguno de ellos siendo derribado.

Tienes varias opciones. Algunas de ellas:

-Cambiar de posición y buscar otra desde la que te sea fácil seguir disparando el rifle de francotirador.

-Cambiar de arma y bajar a la batalla.

-Disparar también los amigos para que hagan el favor de apartarse de tu linea de fuego.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Cambio de posición para poder seguir disparando el rifle
(que hace tamer??, donde anda?)

Vórtice Marxista dijo...

Tamer ha disparado todo lo que ha podido antes de caer...
...desde la torreta al suelo. Ha decidido que dada la cantidad de gente que hay mezclada, lo mejor sería cambiar de armas. Se ha hecho con un rifle de uno de los ninjas caídos. Se ha buscado un parapeto y ahora dispara a diestro y siniestro, pero a nivel del suelo. De todos modos ya no queda nadie en las torretas.

Dhyrxios dijo...

(Javier)
-En cuanto empiezo ha escuchar los tiros pego un salto hago una señal con el pulgar hacia arriba a los dos tecnicos y corro hacia la posición de alguno de estos.Casi cual serpiente rapto por el suelo intento no desperdiciar ninguna bala buscando un blanco "facil".

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Sigo con los disparos a la gente que parezca mejor armada (si hay ametralladoras, rifles, fracotiradores).No se retiran los nija después de las bajas?

Vórtice Marxista dijo...

No somos nadie.

Esa sería la frase más usada en el funeral de este tipo, si es que algún día llega a celebrarse. Tampoco era un héroe. Era un informático. De los mejores, habría añadido alguien. Le gsutaba "bichear" con placas base, crear software, programar hasta quedarse cegato delante de la pantalla.

No somos nadie.

Probablemente supiese tanto de informática como el que más y aún así siempre le gustaba aprender nuevas cosas (aunque los cursos a los que se apuntara no le enseñaran nunca casi nada nuevo ys e aburriera soberanamente en ellos). Y le apasionaban los videojuegos. Probablemente por eso, justo antes de que la bala saliese de su cuerpo por la parte trasera de la cabeza, lo que vio no fue una luz al final del túnel, sino dos palabras:

GAME OVER.

Su nombre era Francisco José Peñalba. No somos nadie.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(OFF:dame una visión general de la batalla, cuantos de ellos hay en pie, como está todo)

Ludio dijo...

¿Qué no noto el disparo? Más les vale que no me hayan jodido el tattoo, aunque es difícil teniendo en cuenta los que llevo,... Me veo solo, así que en mi avanzar disparando me voy escorando hacia donde están mis compis.

Vórtice Marxista dijo...

M.J. era un buen tío que tenía un perro que se llamaba Búnbury. Había sido militar y había algo en ese pasado que le atormentaba sobremanera, algo por lo que había decidido abandonar el ejército y huir de su historia. Pero la historia parece que persigue a uno hasta el final del camino y seguía siendo un militar (y un buen tipo) cuando se comió la ráfaga de balas que iba destinada a Alma, la alegre vegana.
Tenía un secreto inconfesable, pero a los muertos hay que honrarles, y no hay que airear sus secretos.

Descanse en Paz.

Que la tierra te sea leve.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(OFF: ya veo que la historia se desarrolla diga lo que diga, sniffff, por que no me responde el master, snifff XDD)
si seguimos así nos van a matar a todos. que veooooooo??????

Ludio dijo...

Yo también quiero saber,...

Vórtice Marxista dijo...

La situación, más o menos, es la siguiente:

Deben quedar cientos de hombres de negro. No son especialmente buenos tiando, pero son muchos. Y están a cubierto (la mayoría de los que no ha caído ya, porque caer, lo que se dice caer... no se pued contar a ojo cuantos cadáveres embutidos en negro hay en el suelo). La mayor parte de ellos está en el centro de lo que parece ser el centro neurálgico de la base. La Plaza del Ayuntamiento si se tratase de una ciudad, justo delante del edificio de las celdas, según lo indicado por Ludio y Eliseo.

Ey, mirad como muere Roberto, el chico que había sido camarero y luego golfista semiprofesional.
No somos nadie.

De los vuestros han debido caer, por lo menos, diez.

¡Vaya, eso sí que es heroismo! Porque el heroismo es sinónimo a veces de imprudencia o de locura. Mirad como Roberto, a cámara lenta, con el cuerpo acribillado a balazos, quita la anilla de la granada con la boca (como en las películas, viva Steven Seagal)y se lanza como un poseso contra un grupo de ninjas atrincherados tras unas tablas.

CABOOOM

Vaya, ahí había por lo menos veinte ninjas. Con estas últimas bajas (gracias, Roberto, eres grande), veamos, quedan... cientos.

Vórtice Marxista dijo...

Virginia abre los ojos en medio de su propia ira homicida. ¿Cuantos disparos ha efectuado? No se sabe. ¿Cuantos han dado en el blanco? Espera que todos. La muerte de Roberto, por ruidosa, la saca de su ensimismamiento y le recuerda con la voz de falsete de la voz de la conciencia que ella también lleva granadas. Y casi sin saber muy bien cómo..

KABOOM

Donde más duele.

Ya sólo quedan cientos.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
A que distancia de mi están los ninjas? sigo llevando las 4 granadas? (Virguinia cogió la única de humo me parece)

Ludio dijo...

Trato de acercarme al resto de mis compañeros, esto es un sin sentido, si se trata de números estamos listos.

Vórtice Marxista dijo...

Fernando, estás casi en la cima de una buena montaña, en la falda que da al campamento de los ninjas. Una muy buena distancia. Tanta que hasta con el rifle de francotirador te cuesta distinguir a amigos de enemigos.

Ludio, estás junto a Grojniak, Virginia y Andrés. Aunque Andrés no parece Andrés. Sigue de pie con el arma bien sujeta pero no parece él. En parte por toda esa sangre, esa lividez espectral, esas ojeras violáceas. Su disparo ha sido en el estómago y el muy cabrón sigue en pie.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Bajo corriendo la montaña, intentando localizar un mejorn sitio desde el que disparar con las dos pistolas en las manos y el rifle colgado, y mientras grito
-Replegaos putos inconscientes, replegaosssss-

Ludio dijo...

Grito -¡Deberíamos replegarnos o al menos buscar una posición cubierta.!-

Vórtice Marxista dijo...

Hay quien opina que justo antes de morir la gente tiene epifanías, revelaciones y que por eso su discurso, al borde de la muerte, a veces es incomprensible. Es como si de pronto, esa persona que está viéndole los ojos a la parca descubre una verdad fundamental a la que el resto del mundo es ajeno.

Cuando Jose Juan, el profesor de instituto murió acribillado, gritó algo que solo comprendía él, pero se le veía feliz.

-¡Por Esparta!

Vórtice Marxista dijo...

Algo está ardiendo, el humo cada vez es más denso.

Me parece que ya no estamos en Kansas.

Ludio grita por encima de la última explosión (demonios, ya ni se sabe quién ha lanzado la bomba y a cuantos se ha llevado por delante). Grita que hay que replegarse y mucha gente encuentra de pronto una razón para sobrevivir.

-Replegaos- repite alguien muy de fondo.

-Replegaos- comienza a repetirse el mensaje.

El pueblo vuelve a tener un lider.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Busco una posición buena de disparo y voy cubriendo la retirada

Vórtice Marxista dijo...

Quizá os suene el refrán "a enemigo que huye puente de plata". Pues parece estrictamente cierto en estos momentos, puesto que lo de replegarse resulta relativamente sencillo. Los disparos cesan por ambas partes casi al unísono. Ahora se escuchan grito y llantos, pero la mayor parte viene del lado de los ninjas.

Tamer abandona su posición y comienza a recular tratando de controlar cada movimiento del enemigo. Es entonces cuando ve a Eliseo, cargando con un ninja a la espalda y entrando rápidamente en el eidficio de las celdas.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Voy mas abajo aún, para ayudar a la gente, pero sin dejar de cubrirme

Ludio dijo...

Como veo que nos replegamos, no dejo de cubrir, pero al mismo tiempo busca una posición más segura.

Vórtice Marxista dijo...

Ludio, estás al mando para el repliegue. Lo que se digas es lo que se hará. Por cierto, llevasun balazo en el hombro, pero que eso no te distraiga de tus obligaciones. Volveré en unas horas a ver qué tal ha ido todo.

Tamer, tienes dos opciones, como poco: replegarte o quedarte.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Cuando esté mas cerca, como para distinguir a los heridos, me pongo en posición de disparo y los cubro.

Ludio dijo...

-Todos hacia Fernando, cubríos y tomad posiciones, necesito que alguien me mire esto- señalando al hombro.

Ludio dijo...

-Parece que las cosas se han calmado dentro de lo que cabe,... Hagamos un balance de bajas y heridos. He contado cinco que han caído (Alfredo, Jose Juan, MJ, Roberto y Francisco José) y heridos dos, Andrés y yo, aunque lo mío es leve. ¿Alguien más?-
Mientras todos vuelven del estado eufórico me acerco a Fernando que parece que controla. -Fernando, además muchos estarán en estado de shock, no podemos continuar esta locura, por mucho que nos pese deberíamos pensar en regresar a las cuevas ¿Qué dices?-

Dhyrxios dijo...

(Javier)
-¿Pero que carajo ha pasado?.Hace cinco minutos me estaba tomando una cervecita con esos dos y de repente me encuentro en un campo de batalla de lo mas sangrienta.Me parece que hemos calculado mal nuestra predisposición a un ataque de semejante amplitud.
-Ahora mismo los heridos y los que todavía están prisioneros son los que mas van ha sufrir este ataque.
-Dejemos pasar esta noche cuidamos de los heridos y pensamos en lo que hacer.
-si al final vamos a la "guerra" se me ocurre una idea realizar guerra de guerrilla es lo que se utiliza para cuando la superioridad la tiene el enemigo.

Donser dijo...

Desciendo de los brutales vikingos, de los que acechaban y atacaban en la bruma, de los hobmres de los barcos de cabezas de dragón.
Conozco sus gestas, y mientras me dispongo, ¡Gloria a Odín!, a seguir a Elíseo.
Ya le tocaré el culo a la Valkiria que venga a por mí.
Dicen que el cielo está lleno de héroes muertos.
En mi caso, espero que haya tías buenas.
Si pillo munición por el camino, aprovecho, pero sigo a Eliseo, y en cuanto pueda, se lo hago notar intentando que no me zumbe un tiro.
Y mientras musito...
He aquí que veo a mis antepasados...

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Me parece perfecto recoger a los heridos y reoganizarnos.
Seria menester hacer dos cosas después.
1)Recoger también a los muertos para darles un entierro digno
2)Devolver a los prisioneros, para demostrar que no somos crueles y por que creo que no los necesitamos
y bueno, una cosa mas
3) ver por que coño Eliseo atacó y lo jodió todo.
Si no queda mas remedio, haremos la guerra de guerrillas, pero deberiamos aprender su idioma que es lo peor que pasa ahora.
(OFF: como mierda vamos a arreglar esto?)

Vórtice Marxista dijo...

Alfredo, Jose Juan, MJ, Roberto, Francisco José, una chica que era veterinaria y se llamaba Marisa, Yelena, la historiadora, un tipo del que no sabéis el nombre pero al que todo el mundo recuerda porque se le escapó un pedo enorme una noche en las cuevas y os pasasteis una semana entera llamándole en secreto "Cerdete", un tal Enrique, de profesión estudiante, una chica llamada Dulce, que era todo menos dulce y parece ser que se dedicaba a las prótesis dentales, Pedro, un abogado criminalista y otro Pedro, este carnicero.

Esa es la lista total de los muertos. Hay dos heridos de bala (aparte de Ludio que, por cierto, lleva la bala en el hombro aún y le hace ver las estrellas cada vez que mueve el brazo y el hueso roza con ella) de levedad y Andrés, que se ha desmayado y tiene color folio con un tiro en el estómago.

En realidad un balance bastante positivo, teniendo en cuenta que sus bajas se cuentan en varias veintenas. No ha estado tan mal si se mira por el lado positivo.

Tamer, entras en cuanto puedes sin ser visto, tomas munición a tu alrededor, entre el humo y la sangre casi nadie repara en ti. Cuando entras no hay ni rastro de Eliseo. Bajas a las celdas pues intuyes que estará liberando a los muertos, pero ahí no está.
Pasas instintivamente a la sala de monitores, allí tampoco está. Bueno, en parte sí que lo está.

En una de las pantallas aparece en la misma sala en la que lo viera Ludio, con el tipo al que cargaba, que al final resulta ser una tipa, sentada en la mesa donde estaba él antes, delante de la cámara. Ella está con los ojos en blanco y él, que pasea alrededor como un interrogador de pelicula, la abofetea.

Sales corriendo a buscarlo, no es el momento de esto. Es momento de rescatar a los presos y salir por piernas. Cuando llegas a la puerta le oyes hablar...

...

en esperanto.

Parece estar llorando al otro lado de la puerta. Abres un poco y le ves, efectivamente abofeteando a la chica, pero para reanimarla y, aunque no tienes ni idea de esperanto sí que entiendes algo.

No, no, no, no puede ser.

y

¡No te mueras! ¡Despierta!

Vórtice Marxista dijo...

PD: No voy a tolerar el don de la ubicuidad. O se está en una parte o se está en otra. Una vez dicho, a menos que la situación quede identificada como "retroactiva", lo dicho es lo hecho. No hay vuelta atrás así que cuidado, la carta en la mesa pesa. Hay que pensar antes de pensar y luego pensar antes de actuar. Y, BAJO NINGÚN CONCEPTO, voy a perdonar que se incumpla una de las leyes de oro de este juego:

CONOCIMIENTO DE PERSONAJE NO ES CONOCIMIENTO DE JUGADOR.

Y... a divertirse.

Buenas noches, Isla.

Ludio dijo...

-Pues sí, la cosa está jodida y tal vez no haya vuelta atrás, pero como tú dices, tal vez si soltamos a los prisioneros sean benévolos con los nuestros. El idioma, creo que Leo sabe algo, no sé.- Entonces cojo aire y la expresión más fría envuelve las facciones de mi rostro -Con respecto a los caidos, si hay algo que he aprendido en mis viajes es que no hay nada digno en la muerte. Se vive con o sin dignidad, después,... qué más da.-

Dicho esto me giro de espaldas al grupo para que no vean como me hecho las manos a la cabeza (que sí lo ven) estrujándome las sienes y aprieto los labios con rabia.

(OFF: Sabía que Eliseo era un espía, tenía mis dudas de quién mató a Luis, pero ahora lo sé. Espero que Ludio lo sepa pronto)

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(OFF: creo que si alguna vez ha habido "ubicuidad" por mi parte, ha sido por el cruce de mensajes, tan común entre Vórtice y yo [es lo que tiene ponernos a escribir a la vez XDD], por lo demás cualquier sugerencia será bien recibida.)
Busco a todos los supervivientes y pregunto por los que no veo, para la lista de bajas, por ejemplo.
Empiezo por los heridos de mas gravedad para ir estabilizandolos con lo que tengamos.
-Ludio, ven te que mire el hombro- ,mientras se lo curo mas o menos.
-¿Donde está Eliseo?, ¿y Tamer que lo he visto en el combate?, ¿alguién sabe algo de los demás prisioneros?-
Susurro al oido de Ludio mientras lo curo -no es agradable, pero tenemos que recoger a nuestros muertos y todo lo que podamos sin que se nos vea demasiado-

Vórtice Marxista dijo...

Pólvora, sangre y muerte. Es el resumen de la última jornada. Las bajas entre los vuestros han sido notables, pero no deja de ser cierto que siendo tan pocos la proporción de bajas enemigas ha superado cualquier expectativa. Quizá debido a una falta de coordinación, quizá debido a una mala estrategia por parte de quienes se suponía que tenían que dirigiros a la batalla, la cuestión es que el ataque fue descoordinado y caótico pero, a pesar de ello, los “hombres de negro” sufrieron una pérdida de casi cien hombres. Ahora, replegados ambos bandos en una suerte de fría tensión, se necesitan nuevos planes, nuevas estrategias pues de esta, como alguien ya ha dicho, no hay vuelta atrás.

Día 45

La noche en la montaña ha sido fría y silenciosa. Disipado el humo y en medio del silencio solo roto por los sollozos de los heridos, alguno hasta se ha atrevido a descansar un poco. En realidad es más como si se hubieran descargado de toda la tensión acumulada y sus cuerpos hubiesen quedado en standby.

Alguien dice que hay que añadir a Tamer y Eliseo a la lista de caídos en combate.

Con los primeros rayos de sol la voz de los walkies habla, en la frecuencia de los supervivientes:

-Aquí Bruno, ¿alguien me copia? ¿Alguien me explica qué puñetas pasó ayer? ¿Qué se supone que tenemos que hacer con los prisioneros? Joder, ¿estáis bien?

Tamer… en el interior del edificio principal de los “ninjas” la cosa se está volviendo un caos y dudas que en estos momentos tu disfraz sea tan bueno como para pasar desapercibido, teniendo en cuenta que ya se han percatado de que había infiltrados en sus filas. ¿Qué haces? Ten en cuenta que las decisiones que tomaras cuando descubriste a Eliseo hablando en esperanto son de carácter retroactivo. Puedes anunciar ahora lo que hiciste en ese momento.

Buenos días, Isla.

Donser dijo...

(Tamer)
Dejo a Eliseo para el final. Pillo las armas que encuentre, y trato de llegar a las celdas. Si topo con alguien señalo al extremo del pasillo con nervios, como si vinieran por allí. Si hace falto los engaño disparando en ángulo que no vean a quien, y cuando se acerquen me los cargo.
Trato de salvar a los encerrados o caer en el intento.
Viking Power. La sangre tira. Ya le tocaré el culo a las Valkirias.

Donser dijo...

(Tamer)
Claro que lo que me inquieta es luego cómo sacarlos de allí. Pero no hay tiempo. Sé el camino de salida, pero no la cantidad de gente (Ninjas) que encontraremos a la vuelta ni las armas de las que dispondremos.
Primero los prisioneros, armas y a lo hecho, pecho, tirar para adelante. A lo mejor a la vuelta Eliseo sabe algo... Algo más de lo que parece saber...

Vórtice Marxista dijo...

La situación en el momento en que entraste es de suficiente caos en el exterior como para que nadie en el interior repare en tus movimientos. Calculas que si los sacas rápido de las celdas y les dicen que corran hacia las montañas parecerá que se están replegando con el resto. Por otra parte habría que confiar en que a ellos les parezcais todos iguales (igual que ellos a vosotros) y que siga la confusión durante un buen rato más.

Podría ser un buen plan.

Donser dijo...

(TAMER)
pues adelante.
Busco llaves, sistemas de apertura etc a toda leche y empiezo, master mediante, a sacar gente.
De llegar a salir al exterior, les doy cobertura, saliendo el primero por la puerta y esperando a que salgan todos.
En caso de que increíblemente salga bien y me quedara margen me acercaré a ver si Eliseo sigue ahí.
De lo contrario salgo escopeteado.

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
-Bruno, aquí Fernando, volvemos a base, repito volvemos a base, lleva a los prisioneros a la base de la montaña donde nos encontramos durante medio dia y luego sueltalos, volviendote a base- -me copias?-

Mientras organizo a los supervivientes, para que lleven a los heridos. Si alguien se quiere quedar conmigo, adelante. Voy a esperar a los que faltan, si puedo enterrar a los mnuertos cuando la cosa se calme. Mientras me oculto en una buena posición de tiro, al poco de que los supervivientes se vuelvan.

Vórtice Marxista dijo...

Sorprendentemente sale bien, Tamer, o no tan sorprendentemente teniendo en cuenta el caso. Los hombres de negro lloran a susu muetos y tratan de ayudar a sus heridos y no parece interesarles demasiado la retirada del enemigo. Cuando vuelves al interior Eliseo sigue donde lo dejaste. Le oyes llorar al otro lado de la puerta.

Desde la montaña veis llegar al grupo de prisioneros, bastante asustados, parece que Tamer los ha sacado y ha vuelto a entrar. Llegan hasta vosotros en pleno ataque de pánico tras haber cruado el campo de muerte.

La radio habla:

-Aquí Bruno, no he entendido una mierda. ¿A dónde hay que llevar a los presos? ¿Estáis todos bien?

_ALMA_ dijo...

Estoy temblando y llorando, todo ha sido tan rápido, no me separo del cuerpo de MJ en un buen rato. Cuando salgo del estado de shock me acerco dando tumbos a Fernando.

- Tengo...tengo una granada de humo, tb tengo dardos...-no puedo parar de llorar, ya sin ningún ruido, lágrimas silenciosas- MJ ha muerto por salvarme... si Eliseo no hubiera saltado al ataque MJ no hubiera saltado...- respiro hondo y rebusco en mi mochila, en mi neceser tengo unas pinzas de depilar - para la bala de Ludio - digo temblando.

Dhyrxios dijo...

(Javier)
-Intento no venirme abajo e intento de que no bajemos la guardia.
-No sabemos si van ha volver estemos atento.
-Me hacerco ha Fernando y ha Ludio y les comento:
-No se si aguantara Andres y los demas heridos un viaje de cuatro dias,opino que seria mejor montar un campamento aqui.Los que tenga conocimiento de medicina que se encargen de los heridos.¿que opinais?.

_ALMA_ dijo...

Me voy a un lado y suelto un grito a lo Ana de V, desgarrador y lleno de ira.

Me pongo a curar heridos mecánicamente.
- Virginia, Grojniak, Javier, cómo estáis??
- Javier, esos tipos de la farola, con su contador Geiger, con ese círculo de animales muertos, es radiación verdad? O algún sistema invisible para no pasar?
- Si tiramos granada de humo, y luego dardos podríamos inutilizar a muchos de ellos.
- Yo tb creo que no debemos irnos ahora, si les damos tiempo para reorganizarse la represalia puede ser terrible.

Ludio dijo...

-Javier tiene razón, la prioridad es Andrés,... y lo de los prisioneros no es mala idea, pero tal vez sea mejor que alguien los traiga hasta nosotros y que los entreguemos personalmente ¡Joder con el hombre, coño!,...- Mientras hablo del intercambio veo que se acercan mis compis de celda -¿Cómo habeis salido?¿Y Tamer? Fernando dijo que lo vió,...-

Dhyrxios dijo...

(Javier)
-Alma no se por que pero los técnico no tienen ni idea para que sirve y creo por lo que he visto que aunque este desconectado le tiene un respeto impresionante,yo he estado dentro de ese circulo y no sentí nada.Es probable de que solo afecte a los animales pero no nos fiemos.

Donser dijo...

(TAMER)
Llamo.
-Eliseo, soy Tamer. Esto se va a poner feo otra vez en breve. Hay que ahuecar el ala.

Sin dejar de vigilar el pasillo.

Vórtice Marxista dijo...

Virginia está consolando a Alma y ayudando en lo que puede con los heridos. La tensión de la batalla y la pérdida de "compañeros" la tienen en un estado de tranquilidad aparente que da un poco de miedo. Pero aún pueden verse los disparos y las explosiones reflejándose en sus pupilas color chocolate. Todos llevan hoy una máscara de dolor bajo la máscara de personas ajetreadas. Javier y Ludio tratan de reorganizar a los que quedan en pie, porque es muy probable que esta gente tome represalias. Los que habían estado capturados, que aparentemente están más frescos que el resto, están ayudando sin descansar.

TAMER...

Tamer, Tamer, Tamer... oyes pasos a tu espalda, pegado a la puerta como estás. Muchos pasos, están bajando. Recuerdas que hay cámaras por todas partes y piensas que en este momento pueden estar bajando a por ti.

Cielo santo, ¿qué haces?

Vórtice Marxista dijo...

-Eh... Tamer, pasa, pasa... creo que me han dado bien, tío- dice Eliseo recomponiendo la voz a cada palabra.

Donser dijo...

(TAMER)
Examino como pueda la herida.
-Oye, Eliseo, viene para acá, hay que salir por patas. ¿Nos ponemos las máscaras de nuevo? -(OFF: en la suposición de que la lleve colgada de algún lado y no la haya tirado por ahí)señalando a la mujer tumbada en el suelo-¿La conocías?

Vórtice Marxista dijo...

Cuando cruzas la entrada Eliseo te está apuntando directamente desde el otro extremo de la mesa. Su otra mano pulsa un botón rojo (no lo ves, pero sabes que es un botón y que tiene que ser rojo) y sonríe. Pero es una sonrisa ausente, llena de dientes, parece otra persona. Está gris y tiene los ojos rojos por el llanto. Y no, no está herido.

-Tamer, lo siento, pero tienes que quedarte aquí. Tú vivirás, me caes bien, pero esto clama venganza. Sí, la conozco, es mi esposa- y hace un esfuerzo tan estoico para no llorar que casi retumba en la habitación-. No te resistas y no te pasará nada. Irás al calabozo y más adelante, quizá, entiendas que puedes ser uno de los nuestros. Hay tantas cosas que no sabes de esta isla que.. en fin. Ya llegan, tira el arma.

Donser dijo...

(TAMER)
Soy un militar. Asesor. Cazador. Vikingo. Pero no gilipollas. Trazo el signo de Thor en mi pecho. (OFF: Cogí alguna granada, por casualidad de entre el saqueo de cuerpos??)Sopeso en microsegundos mis posibilidades...

Vórtice Marxista dijo...

OFF: Voy a tirar un dado, Tamer, aquí en mi casa. Si sale un 4 o un 5 llevas una granada, si sale un 2 o un 3 no la llevas. Si sale un 6 has cogido cuatro. Si sacas un 1... no sé si quieres saberlo... esperemos que no salga un 1.

Virginia y Javier son testigos (están ahora mismo en mi casa).

En seguida sabrás el resultado.

Vórtice Marxista dijo...

OFF: el dado ha hablado y ha dicho:

2

No llevas ni una sola granada. Solo el fusil y él te está apuntando a la cabeza. El ruido de pasos se acerca. Esa es tu situación.

Donser dijo...

(TAMER)
Sonrío. No podía ser de otra manera. E intuyo que el "Todos quietos o mato a este blanco" no servirá. Tiro el arma. Le sonrío.
-uekte sønn av en tispe...
Suelto el arma y me llevo las manos a la cabeza.
-Al menos que me den una almohada, forræder. Por cierto, siento lo de tu mujer. Espero que me lo cuentes luego. Trae cerveza, no me moveré...

Vórtice Marxista dijo...

Los hombres de negro llegan. Eliseo les hace un gesto con las manos y, sí, te tratan de una manera bastante amable pero tenaz. Los ojos de ellos también reflejan el odio, pero asienten al gesto de Eliseo y te sacan de la habitación.

Eliseo te sonríe antes de salir, parece emocionado por tus palabras.

-Has hecho bien, guerrero. Bajaré cerveza cuando resuelva todos estos... cabos sueltos. Quizá te interese vestir esas ropas por puro derecho.

Cuando te sacan de allí parece que Eliseo da un golpe en la mesa y resuella.

Te conducen hasta otro pasillo de celdas, pero estas con puertas en lugar de rejas. Parece que te bajan al "hoyo". Y hay como veinte escoltándote. Cuando te meten en una celda oscura y sin ventanas y cierran comienzas a replantearte tus nuevas opciones.

Vórtice Marxista dijo...

SUPERVIVIENTES:

La radio suena y es la voz de Eliseo:

-Soy Eliseo. Están dispuestos a negociar. Un tipo que parece el que manda me ha pedido que os lea las condiciones- carraspea-. A ver... puesto que los prisioneros ya han sido liberados y viendo que estáis dispuestos a pelear hasta el final, os concedemos una tregua. Una tregua definitiva. Podéis quedaros con las cuevas siempre que no toquéis nada de nuestras instalaciones. Si no volvéis por aquí nosotros no volveremos a vuestro territorio. Podemos compartir la isla siempre que no nos molestéis. En símbolo de paz liberaremos al último de los prisioneros (ese soy yo-añade Eliseo). Siempre y cuando accedais a soltar a nuestros dos hombres. Ya ha caído bastante sangre. Para que transportáis a vuestros heridos os dejaremos el barco. Cuando lleguéis a las cuevas y libereis a los nuestros ellos volverán en el barco a su hogar. No queremos volver a enfrentarnos, pero sabed que si seguís insistiendo en atacar nos defenderemos, esta vez sin piedad- Eliseo vuelve a carraspear-. Y aquí acaba el comunicado, me están sacando.

Y véis como la puerta se abre y tres hombres de negro sacan a Eliseo, apuntándole. Él lleva los brazos en alto, detrás de la cabeza y parece muy agotado, incluso a esta distancia. Ha debido pelear duro, pensáis. Cuando llegan a la puerta de la verja abren y le dejan salir, y no dejan de apuntarle hasta que se reune con vosotros.

-Joder, dicen que van a traer el barco hasta la playa al otro lado de las montañas. Tamer ha caído como un puto héroe- y comienza a llorar-. Joder, la culpa ha sido mía. ¿qué demonios ha pasado?

Donser dijo...

(TAMER)
pues para empezar lo que todo buen guerrero hace después de una batalla: me examino buscando cortes, magulladuras, heridas que la adrenalina no me haya dejado sentir. Y cierro los ojos un buen rato repasando todo lo que ha ocurrido, tratando de memorizar la mayor cantidad de cosas posibles ahora que están frescas.
Las palabras de Elíseo, una a una, todo lo que sé de él, las acciones que ha llevado a cabo, motivos posibles, su mujer...
El culo de las Valkirias tendrá que esperar.
Espero con ansia la visita de Eliseo con las prometidas cervezas, porque tengo una sed arrasadora.
La adrenalina no me deja dormir. Espero y tarareo las viejas canciones del norte, de árboles y lobos, invierno, fiordos y noches frías.
Echo de menos mi hogar. Mi cabaña. Mis libros. Los brazos de aquella mujer que murió hace tiempo...
Inga...
-Espero que tengas algo interesante que contarme, Eliseo...

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Durante todo este tiempo no he hablado.
Curo a los heridos y hago caso de lo que los demás van sugiriendo, sin dejar las armas.
Cuando escucho el comunicado de Eliseo y la muerte de Tamer, algo se rompe en mi.
Espero a que todos se calmen, y miro como Eliseo viene.
Miro a eliseo, con las manos a la espalda y le pregunto:
-¿Por que atacaste cuando quedamos en que estabamos negociando?-

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(PENSAMIENTO: ha vuelto a pasar, no he podido protegerlos... de quien es la culpa?)

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(OFF:este comentario es para hacer de forma retroactiva lo que te comentaré en cuanto me respondas)

Ludio dijo...

-Cuando dices que la culpa ha sido tuya te refieres la expedición donde nos capturaron, a forzar un ataque suicida o a lo de Tamer. Espero que ya estés contento,...- Ahora me dirijo al grupo -Parece que ahora sí hablan nuestro idioma y ha tenido que ocurrir esto para que traten de negociar. Pero no olvideis que ellos atacaron primero,... Nos robaron, mataron a Luís, nos capturaron y no se dignaron a decirnos ni una palabra. Yo no sé ustedes, pero para mí no va a haber tregua.-

Después del discursito "made in Hollywood" me alejo del grupo y en un momento en que encuentro a solas a Javier y Fernando les digo "Una cosa acerca de Eliseo, cuando estábamos huyendo parecía más preocupado de quién nos había liberado que del hecho de estar libres. No me inspira confianza, así que ayudadme a no quitarle ojo. Cuando volvamos os contaré más detalles que me inquietan, también a los demás, pero de momento cuento con vosotros.-

Ludio dijo...

(OFF: Mi pensamiento sobre Eliseo era de antes de que lo haya leido. De hecho creo haberlo comentado con el master fuera del juego. Se remonta a cuando Luís murió y que nunca vimos a quién lo hizo, pero pero él estaba seguro)

_ALMA_ dijo...

- Que casualidad que ahora hablen español, ni más ni menos que Español...

Miro de reojo a Eliseo.

OFF: Ya hace tiempo que mi personaje avisaba de que había un topo entre nosotros, por supuesto Eliseo era uno de los sospechosos, ahora después de todo esto sospecha mucho más, pero se matiene callada, como ya venía haciendo. (Hasta que consiga pruebas de algo no acusará a nadie.)

_ALMA_ dijo...

- Hasta que no nos den el cuerpo de Tamer no tomaremos ninguna decisión, hemos dejado que entierren sus muertos, que nos dejen hacer lo propio con los nuestros.

Dicho esto vuelvo al lado de Virginia, a la que agradezco sus gestos de consuelo, para esta vez, ser yo quien esté a su lado cuando lo necesite.

Vórtice Marxista dijo...

Tras reagruparse y cuidar a los heridos, la radio suena y es Eliseo quien está al otro lado. Parece que uno de los hombres de negro, probablemente el cabecilla, le ha pasado un texto a leer… son las condiciones de una tregua permanente. Liberarán Eliseo (pues tras la fuga de todos los presos que tenían retenidos y la muerte de Tamer en el proceso) es el único que ahora tienen capturado. Los “ninjas” prometen dejarles en paz si se quedan en su parte de La Isla y no vuelven a aparecer por las montañas. En prenda de buena voluntad liberarán a Eliseo y os prestarán su pequeño patrullero para que llevéis a los heridos a las cuevas (porque creen que seguís en las cuevas). En ese barco volverán a casa los dos prisioneros que tenéis vosotros. Eliseo es liberado y vuelve con vosotros, bastante apesadumbrado (llorando, de hecho) porque se siente culpable de muchas cosas.

Vórtice Marxista dijo...

Día 46

En el campamento improvisado en las montañas la cosa sigue igual de tensa o peor. Andrés no está muerto, pero le falta poco; pasa la mayor parte del tiempo delirando o inconsciente. Ludio ha pasado la noche con fiebre alta. Se le ha extraído la bala (con bastante dificultad, de hecho, ha quedado muy cerca del hueso) pero parece que la furia y la adrenalina han dado paso a la fiebre. El resto de heridos está bastante bien, aunque uno de ellos no puede caminar; tiene destrozada la rodilla izquierda. Todo el mundo anda un poco distante con Eliseo, algunos incluso le recriminan directamente (ignorando su aflicción o, quizá, cebándose en ella), echándole la culpa de todo lo que ha ocurrido y pidiéndole explicaciones. Eliseo no se quita de encima ninguna de las acusaciones, parece estar demasiado hundido para discutir, aunque sí que hace ciertas puntualizaciones.

-Lamento mucho si mis decisiones os han llevado hasta aquí, tanto como lamento todos los amigos que han caído en combate. Lamento mucho si mis decisiones han arrebatado almas innecesarias… lo lamento, de todo corazón, por todos esos compañeros que ya no volverán a luchar. Pero… el otro lado de la radio estaba mudo… lo último que oí fue que lanzábamos el ataque en muy pocos minutos… el silencio de la radio, lo interpreté porque comenzaba el ataque… preguntadle a Ludio, él estaba conmigo y lo sabe, no recibimos contraorden… no lo digo por quitarme culpa, que si os place, yo la tengo, de Todo. Pero no quiero que dudéis de nuestro compañerismo. Ludio luchó a brazo partido como el que más y no actuó de manera inconsciente. Estaba preparado, alerta, conmigo, y al no recibir contraorden, hizo lo que se le había pedido que hiciera. No juzguéis a Ludio, podéis juzgarme a mí. Ahora será mejor que crucemos al otro lado de las montañas, tomemos ese patrullero y regresemos a las cuevas, o también tendré que asumir la culpa de la muerte de Andrés.

Los supervivientes más suspicaces le siguen acosando a preguntas y él las responde como si fuera un detenido al que acaban de declarar inocente en la puerta de los jugados. Otros supervivientes ya están dándole palmadas de ánimo en la espalda (incluso uno le abraza con cierta emoción).

-Son muchos- trata de responder Eliseo a todo lo que van preguntándole- y están bien organizados. Más de lo que hubiésemos creído al principio. No parecen entender ningún idioma salvo el esperanto aunque alguno sí que sabe algo más. La prueba está en el texto redactado que me han dado a leer. Tenía un par de faltas de ortografía pero estaba correctamente redactado. No, no creo que tengamos tiempo de enterrar a nadie si queremos salvar la vida de los heridos. Propongo que dejemos aquí a unos cuantos, quizá los rehenes liberados, que están más frescos que el resto, para encargarse de esa tarea. Que luego se reúnan con nosotros. Es solo una idea, entenderé que no confiéis en mi juicio después de lo ocurrido pero os aseguro que quiero salir de esta isla tanto como vosotros. A propósito… ¿alguien me va a decir de dónde cojones habéis sacado ese arsenal?

Tamer… te han pasado una bandeja con el desayuno a primera hora. Por una trampilla bastante pequeña aplicada a la puerta. Incluso te han dejado un tenedor y un cuchillo, no parece preocuparles que te suicides en tu celda. No puedes creerlo, pero no tienes ni una sola herida. Un solo rasguño en el brazo derecho que, de hecho, ni recuerdas cómo te has hecho y un pequeño dolor de tobillos de ¿haber saltado desde una torreta? Puede ser, no estás seguro.

Buenos días, Isla.

Ludio dijo...

Un sentimiento de culpa me invade por momentos. No sé si es la fiebre, el cansancio o el dolor del hombro, pero me hundo. No puedo dejar de pensar en todo lo sucedido y que tal vez el hecho de que yo escapara seguido de las siguientes decisiones que tomé nos han llevado hasta aquí.

Sin embargo, no voy a mostrar debilidad y, como en estos momentos no puedo quedarme solo, me acogeré a la soledad que me ofrece el silencio.

Donser dijo...

bien.
Aprovecho el desayuno. Descanso. Me marco unas flexiones y pregunto en voz alta (más por dar por saco que por otra cosa) si me van a llevar pronto a las duchas. Claro que lo hago en noruego y español.
Por lo demás, sólo por si cuela, ya que no ha constado mas el sentido común lo asevera, ¿no habré podido escaquear la pistola eléctrica que le pillé a la tipa nada más salir de la celda? Dado que a Eliseo le di el fusil, que es lo que me pidió, y ni yo sé dónde guardé el taser...
(Sii cuela, cuela)
Sigo esperando, pacientemente. Miro el cuchillo y el tenedor. No puedo correr muchos riesgos ni hacer más capulladas de las justas.
Dónde estará el capullo de Eliseo...
empezaré a usar la inventiva... otra vez...
¿Somier de muelles?...

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
(OFF: organizando mi salida para granada he visto que se me ha pasado el momento de actuar, pero lo hago ahora)
Miro donde está eliseo.
Sin que me vea, dejo en una piedra un walkie.
Me acerco a el y le digo, indicandole donde está el walkie.
-Eliseo, pidele por walkie al que habla nuestro idioma que nos de el cuerpo de Tamer y nos permitan recoger nuestros heridos y que sus hombres se los devolveremos sin heridas-
En el momento que se dirija a por el walkie, lo hago.....

Vórtice Marxista dijo...

El mismo Ludio coge el walkie del que habla Fernando que parece estar muy ocupado tratando de responder a todas las preguntas. Ya hay al menos cinco hombres que están tratando de animarles, algunos de ellos parte de los presos que estaban en las celdas y que, además, habían estado en la playa al principio de todo, cuando él tomó el mando en la defensa de los ninjas, cuando Luis murió.

-¿No sería más sensato- dice Ludio- dejar de perder el tiempo y llevar a Andrés y los demás heridos a un lugar seguro? Odio darle la razón a Eliseo, pero igual sí que la tiene y no podemos quedarnos a esperar a que estén todos enterrados. Y me parece que lo justo sería darles sepultura, pero... creo que lo primero es lo primero.

Vórtice Marxista dijo...

Tamer, somier de madera, sin colchón. El taser... sí, el dado dice que sí, lo llevabas escondido. No te han cacheado.

Alma sigue diciendo, por lo bajini, que no se fia de nadie, que cree que hay un "topo" entre vosotros y que podría ser cualquiera, a fin de cuentas no os conocéis de nadie y salvo a los pocos que podáis recordar del avión cualquiera de vosotros podría nisiquiera haber volado ye star en la isla desde que cayó el vuelo.

-Podría ser yo mism-dice-, pero no lo soy ¿eh? De todos modos creo que quien sea el saboteador no pdorá estar escondido mucho tiempo más. Seguro que está deseando vengarse por todos los muertos que hemos dejado atrás. Seguro que comete alguna estupidez.

Vórtice Marxista dijo...

Bueno, creo que la pregunta es:

¿vais a pedir el cadaver de Tamer y enterrar a los muertos o no? Tenéis que decidir CUANTO ANTES. El barco está llegando.

_ALMA_ dijo...

- Vamos Eliseo, pide que nos traigan a Tamer, a los muertos podemos llevarlos en el barco, y una vez en nuestra zona podremos darles sepultura...

Pensando; No hay ninguna prueba de su muerte, únicamente lo que dice Eliseo, si Eliseo es el topo lo llevaremos directo a nuestra base, y si Tamer no está muerto pueden matarlo únicamente para no arruinar el plan....

- O no? Qué opinais el resto? Estoy muuuuy confusa ahora mismo...

Vórtice Marxista dijo...

OFF ROL:

AVISO IMPORTANTE

Para los que sigan las novedades y demás en la comunidad de Facebook de La Isla 2.0. (donde también podéis, por si no lo sabíais, encontrar un foro en el que se debaten teorías y cosas de la isla). Mucha gente se queja de que no recibe en su muro las actualizaciones de estado de la comunidad. Ya he descubierto el problema (mediante un enlace en el muro de Ludio): el nuevo perfil de Facebook solo muestra las actualizaciones de estado de los amigos y páginas con las que interactuas a menudo. Para cambiar esto, ve a donde pone titulares/más recientes, pincha para sacar el menú desplegable y en la casilla "editar opciones" marca "recibir actualizaciones de estado de todos mis amigos y páginas" en lugar de la de "amigos y páginas más populares" que es la que tiene por defecto.

Vórtice Marxista dijo...

-Está bien- afirma Eliseo que parece tener una jaqueca monumental-, lo haremos a vuestra manera. Pásameel walkie, Ludio, por favor. Aunque sigo pensando que estamos perdiendo el tiempo.

Ludio dijo...

Le paso el walkie.

Vórtice Marxista dijo...

Eliseo coge el walkie que le da Ludio y se apoya en él, pues parece que está agotado.

-¿Estáis seguros de que podemos perder el tiempo con esto?

Vórtice Marxista dijo...

OFF ROL: Lo que ocurre a continuación es una acción declarada por mensaje privado por el jugador involucrado. Me limito a hacer que haga lo que ha declarado que quiere hacer.
ON:

Lo siguiente ocurre muy rápido. Eliseo coge el walkie y sin pensarlo demasiado ya que ve que nadie quiere replantear la situación, pulsa el botón de hablar y dice:

-Soy Eliseo, seguro que os acordáis de mí. Soy el que acabáis de liberar, al que llamábais Sarnoso mientras apaleábais. No pensamos movernos de aquí hasta que no saquéis el cadaver de Tamer, repito, queremos el cadáver de Tam...

Entonces, Fernando, que parecía estar esperando la ocasión perfecta, apunta con una de las pistolas que lleva, se arquea un poco porque hay mucha gente por medio, entre ellos Ludio, sobre el que se está apoyando Eliseo y, sin pestañear dispara.

La acción es rápida, muy rápida, y parece que pasan mil cosas en un solo segundo. Un resumen sencillo sería:

-Alarmado por la expresión de uno de los supervivientes que está a espaldas de Eliseo ( y por tanto de frente al agresor), Ludio se echa a un lado, practicamente de manera inconsciente.

-Al moverse también aparta a Eliseo del ángulo del primer disparo que impacta contra la rama alta de un árbol. Pero podríais jurar que si no se hubiese movido le habría dado entre ceja y ceja.

-El segundo disparo le da en el cuello. ¿No había por ahí una arteria importante? El borbotón de sangre salpica en los ojos a uno de los que había estado animando a Eliseo, Raúl, creeis que se llama, que, por cierto, ha levantado el fusil instintivamente.

-La sangre salpicada confunde a Raúl y a su gatillo y ¡oh, Virgen de la Mala Suerte! su arma estaba en modo ráfaga.

-El sonido del tercer disparo de Fernando se ve solapado por el de la ráfaga de balas que le acribilla, sí, del arma de Raúl. Aún así, su disparo se hunde en el pecho de Eliseo. Eso está muy cerca del corazón, ¿no?

-De fondo oís otra ráfaga de disparos. Desde el patrullero, uno de los ninjas dispara al aire. Otros dos apuntan al grupo.

-Una de las balas de Raúl le vuela un dedo de la mano derecha a otro superviviente y otra de ellas, le abre el craneo a otro más.

-Otro de los camaradas de Eliseo grita: ¡es el topo! ¡Fernando es el topo! y también apunta a Fernando, que está cayendo hacia atrás con el cuerpo lleno de plomo.

Vórtice Marxista dijo...

Tamer, oyes jaleo, gritos, ordenes marciales arriba. Pasos y carreras de botas militares. Algo está pasando.

Ludio dijo...

Pero ¿qué coño? estoy demasiado jodido como para hacer algo, dolorido, con fiebre, con el cansancio de la huída, de la batalla, casi desnutrido,... Me levanto como puedo, sin armas intentando parar la situación con las manos. -¿Qué cojones estais haciendo? Parad de una maldita vez y tirar las putas armas putos frikis de mierda.-

_ALMA_ dijo...

-No!! - grito mientras me pongo delante de Fernando intentando devolver el favor que MJ me hizo por algún tipo de ley kármika - no le disparéis! Raúl espera! Esperad todos joder! Quitad los dedos de los gatillos! - me agacho sobre Fernando - Que has hecho? Que pasa? Por qué??? - siento la necesidad imperiosa de salir corriendo - Habla tío, dí lo que puedas, pero habla!

Vórtice Marxista dijo...

Todos recuerdan a Ludio saliendo del campo de batalla, herido, sangrando y aún así tomando el control de la situació, arriesgando su vida para hacer que el grupo se replegase. Será por eso que los que estaban apuntando bajan las armas y despiertan como de una especie de sueño colectivo. No obstante una de las últimas balas disparadas, que tendría ganas de fiesta, pasa rozando la sien izquierda de Ludio provocándole una fea quemadura y un fuerte latigazo de dolor.

Mientras Ludio ponuncia su frase, Eliseo y Fernando, como dos niñas a las que se les ha aparecido la virgen, caen, a la vez, con los ojos en blanco al suelo.

El tipo al que le han volado la cabeza parece no estar de acuerdo con eso de morirse y da un par de pasos al frente con una expresión que podría significar "¿alguien ha visto mis gafas" reflejada en su cara salpicada de gotas carmesí. Luego cae, a destiempo, claro.

Sangre.

Vórtice Marxista dijo...

Alma , Fernando sufre fuertes convulsiones, tiene el pecho cargado de agujeros de bala y echa espumarajos por la boca. Espumarajos teñidos de rojo. No tiene buena pinta. Perdón, rectifico: está a mil leguas en burrotaxi de tener buena pinta. Pasados unos instantes deja de convulsionar y se queda quieto, muy quieto.

Pero tiene pulso.

Ludio dijo...

-¡Joder!- Me coloco la mano en mi nueva herida y miro a mi alrededor como si estuviera viendo a extraterrestres. Como veo que Alma se encarga de Fernando me acerco a Eliseo que me coge más cerca, pero antes digo -Van a cambiar las cosas por aquí-.

Vórtice Marxista dijo...

Eliseo tiene los ojos en blanco y un pulso muy débil. Le brota sangre de la boca y del pecho. Sus heridas tienen mal aspecto.

Los del barco siguen apuntando. Se les ve asustados.

_ALMA_ dijo...

- Ludio - grito mientras vuelvo la cara de Fernando hacia un lado para evitar que se ahogue en su propia sangre - que coño hacemos?? No podemos moverlos! Espera! - Rebusco en la mochila de Fernando frenéticamente, que encuentro? - hay que parar las hemorragias!!

Donser dijo...

(TAMER)
Si escucho los pasos acercarse, me encomiendo a Odín, un poquito a Loki porque voy a hacer una verdadera cabronada y me preparo.
si el plato de la comida es de metal lo estrello contra una esquina de la cama hasta doblarlo y lo fuerzo, con el fin de crear dos rudimentarias cuchillas.
Taser en mano espero en el mejor ángulo posible a que vengan a por mi.
La idea es tocarle el culo a las Valkirias, parece, así que intentaré sacar de circulación al primero que entre, cuchilla durante la sorpresa al segundo si lo hay, en el brazo o el cuello (clavando), y si para entonces no estoy presentando mis excusas a mis ancestros, agarrar armamento y tirar p'alante hasta donde se pueda, escondiéndome y avanzando de manera progresiva.
Otra idea es si se me cruza algo por delante provocar un fuego.
Ya se sabe. Metal en microondas, agua en componenetes eléctricos...
Bufff... ¡kommer til meg i ræva!

Vórtice Marxista dijo...

Llevais un mini botiquín con casi de todo, Alma.

Tamer, al cabo de unos instantes se descorre el cerrojo de la puerta. Llevas tus dos cuchillas y estás preparado. Cuando entra el primero de ellos, efectivamente lo coges por sorpresa y con la cuchilla clavada y el empuje de tu propio cuerpo te lanzas fuera del "hoyo" con él de parapeto. Al que está fuera le hieres en el cuello con el cuchillo. Sus caras son de auténtico pánico. A la izquierda en el pasillo ha tres más y al oír el sonido se vuelven, levantan los fusiles y abren fuego.

Donser dijo...

(TAMER)
Uso a uno (soy gande y fuet'te) como escudo y cuando paren de disparar para recargar disparo yo (si tenían armas los fiambres, y sigo vivo), o les zumbo con el taser.
valkirias para qué os quiero.

Vórtice Marxista dijo...

Llevas a uno ensartado a modo de escudo con el plato doblado clavado en el estomago, este aún colea. El del tajo en el cuello ha caído. Cada uno de ellos llevaba un fusil.

Una bala te ha dado, superficial, en el hombro izquierdo. Ha entrado y ha salido y crees que no ha tocado el hueso. Pero duele.

Vórtice Marxista dijo...

Alma, Ludio, gente... ¿qué hacéis?

_ALMA_ dijo...

Me pongo manos a la obra con Ludio para sacar balas, taponar heridas y anestesiar a los heridos.
- Los ninjas no paran de mirarnos, deben pensar que estamos aún más locos que ellos, y puede que no anden muy desencaminados...- me giro hacia ellos - QUÉ QUERÉIS DE NOSOTROS, QUE MIERDA QUERÉIS?? ESTO ES CULPA VUESTRA!

Vórtice Marxista dijo...

-Uno de los ninjas del barco, con expresión asustada y sin dejar de apuntar señala al barco y se encoge de hombros.

Ludio dijo...

Mierda, más heridos y entre ellos el médico. Los del barco lo estarán flipando, pero tenemos que moverlos ya. -No sé nada de medicina, pero taponad las heridas- No creo que ninguno lo cuente, -¿Nos vamos?- digo mientras dejo que olguien se encarge de Eliseo y hago gestos a los del barco agitando los brazos, para que vean que no tengo armas y que precisamos ayuda.

Vórtice Marxista dijo...

Uno de los del barco da la orden y se queda, apuntando al grupo. Los otros dos desembarcan y corren a ayudaros. Uno de ellos se para frente a Eliseo, se arrodilla y comienza a tratar de extraerle una bala. El otro, ayudado por un superviviente, comienza a cargar con mucha delicadeza a Andrés en el barco. Estáis cargando.

_ALMA_ dijo...

- Raúl, tu llevas a Eliseo.
Llevémoslos al barco.
Al pasar por delante de los ninjas arrastrando como puedo a Fernando me paro unos segundos:
- Por qué? Qué hemos hecho para que nos ataquéis así? Sólo intentamos sobrevivir...-estoy cansada, camino arrastrando los pies.

Donser dijo...

(TAMER)
que la adrenalina se ocupe un rato de la herida, ya gritaré como una nenaza luego.
Abro fuego blasfemando en noruego.

-gjeng drittsekker! Jeg bryter med koner! brenne landsbyer! og tilby din sjel til mine guder!

Que suena taco de truculento.

Y le echo más fé que un choto joven. Tiro para adelante a menos que vea que puedo escapar de otra manera, cosa que dudo. aun deben de estar medio tocados por el ataque desde fuera. Despejo pasillos a granadazo limpio (no soy imbecil, miro si la estructura, de un simple vistazo, resistiría, a todo esto, suponiendo que haya conseguido alguna granada, sino, a escupitajo limpio, y recogiendo cargadores como un cabrón si hay tiempo) En los combates desde luego no da tiempo a nada. Matar o morir.

-OOOODIIIIIIN!!!!

_ALMA_ dijo...

Pienso que Fernando pensaba como yo, que quería evitar que mataran a Tamer, que por eso disparó a Eliseo, o al menos quiero creerlo.

Vórtice Marxista dijo...

Sin granadas de momento. Con el parapeto más que tiroteado a estas alturas del guardia numero 1 por delante y su fusil abriendo fuego, los tres de delante no son una amenaza demasiado imposible. Dos de ellos caen y el tercero huye doblando la esquina.

Vórtice Marxista dijo...

El tipo al que Alma ha preguntado la mira y mientras recoge a uno de los caídos para llevarlo al barco susurra:

-Ordenes. Lo siento.

Luego hace un gesto con la cara como de "quieta pará, callaita" y se lleva al herido al barco.

Donser dijo...

(TAMER)
Enfilando para afuera, vigilando mis sectores. Trinco ammo, y si llego vivo, medio mareado por el dolor y la pérdida de sangre, a un punto de salida, cristiano el último, con el fin de perderme en la espesura.
Si es que consigo salir.
si los guardias que no haya visto no me fríen...
Culitos, allá voy...
último intento de ver/coger grandas para cubrir mi retirada, y en busca de mi puente de plata. Me queda el taser por si me tengo qeu deshacer de algún guardia más silenciosamente para no denunciar por qué sector he escapado en cuanto a dirección tomada.
esto es fe y lo demás tonterías.

Vórtice Marxista dijo...

-¡Stop!- grita el guardia que va en medio de este grupo de tres al doblar la esquina. Lo hace justo antes de que le vueles la mandíbula inferior con la última bala de ese cargador. Luego se queda boquiabierto, cariacontecido y muerto. Habrá que pararse a recargar, pero tienes munición de sobra. De momento. Y esas malditas granadas ¿dónde se esconden?

_ALMA_ dijo...

- Yo también lo siento... - hago lo que me dicen, pensando, que hacía días que no percibía en ellos humanidad, y de repente me doy cuenta, de que ellos también están sufriendo, y no entiendo nada, y quiero saber, quiero decirles, hey! vamos a dejarnos de tonterías, seamos amigos! pero ya ha muerto mucha gente, demasiada, y la ira, la pena, y la confusión me inundan.Me pego a mis compañeros.

Vórtice Marxista dijo...

Ayudados por los hombres de negro embarcáis en el patrullero y, sin esperar ni un segundo, otro de ellos se pone en marcha rumbo a las cuevas, como habíais acordado. Es un barco medianamente rápido, así que presuponéis que con un poco de suerte dormiréis esta noche en lugar seguro. Sólo que las cuevas están a una buena caminata del refugio de Steve. Raúl está muy nervioso...

-¿Era el topo, verdad? Decidme que no he disparado a un inocente. Se ha... se ha puesto... a disp... no me ha dado tiempo... mierda, mierda, mierda.

Os recuerdo que ese tipo sigue armado.

Tamer, recarga y carga de nuevo. La alarma vuelve a sonar. Cuando doblas la esquina están con una rodilla en tierra, los dos de antes junto a su compañero boquiabierto y la ráfaga te despeina el gorro con cuernos. Uno de ellos tiene un walkie en la mano y lo está usando.

Vórtice Marxista dijo...

Te queda un tramo de escaleras y la luz del sol bañará tus carnes blancuzcas.

Sales y disparas. Caen. Tú recibes un disparo en el costado. La radio calla. La alarma suena.

_ALMA_ dijo...

- Raúl, tranquilízate, dame el arma, no queremos más accidentes, porque es lo que ha sido, un accidente, tener el dedo en el gatillo en este estado no es una buena idea, sé como te sientes, pero tienes que respirar hondo, cambiar el chip y protegernos, igual que haremos contigo, ya tendremos tiempo de hablar cuando estemos en el campamento.Tranquilo.

Donser dijo...

(TAMER)
Gasto puntos de sangre, de fe, suerte y mi dado dramático, me encomiento a los dioses y trato de meterle un tiro a la mano del que lleva el walkie (ráfaga de tres).
Espero ver a las Valkirias de un momento a otro y tiro para alante surtiendo de una bonita ensalada de balas a los que tenga delante.
Y sigo sin granadas. Cagüen el presupuesto...
En busca de la salida... hasta que se me agote la suerte.

_ALMA_ dijo...

- Que coño?! Tamer???

Vórtice Marxista dijo...

El del walkie ya ha caido (has recibido un disparo en el costado en el cruce de plomos). ¿Querías granadas? Eso que baja por el hueco de la escalera parece una. Oye, ¿esas cosas no suelen llevar una anilla en un extremo? En fin, parece una de humo, pero ¿estás seguro?

Alma, Raúl te entrega el arma y se queda, abrazándose las rodillas, más callado que una piedra. Y prácticamente del mismo color.

_ALMA_ dijo...

- Cómo se para este trasto?? La alarma!! Tamer!!

Vórtice Marxista dijo...

-Querida, Tamer está muerto, ya lo ha dicho Eliseo. Incluso ha pedido que saquen afuera su cadaver- dice uno de los supervivientes-. Será por otra cosa. Puede que se hayan arrepentido de liberarnos. O que aún no se hayan apagado los incendios que hemos provocado- esto último no puede evitar decirlo con orgullo.

Vórtice Marxista dijo...

El gas lacrimógeno es una putada como un camión, pero lo es más para quien nunca se ha enfrentado a una. Actuas rápido y sin pensar demasiado y, cuando todos están empezando a bajar pensando que estarás en una esquina escondiéndote del humo, te ven en mitad de la escalera, esperándoles y... ratatatatatá... otra ensalada de tiros. Recibes dos, uno en el brazo derecho, a punto de perder el arma, y el otro en el hombro izquierdo, y ha tocado hueso. Pero ellos ruedan escalera abajo, muertos. Sigues oyendo a gente gritar y venir, desde el exterior y ¡oh, ahora sí! Este tipo muerto lleva dos granadas de mano en el cinto.

Donser dijo...

(TAMER)
Patada al cacharo artefacto jodevidas.
Cuando oiga el "¡BUM! o el ¡FSSSSS!
Salgo que me las pelo.
Mismo plan. Llevo el escudo y la mala leche de mis ancestros en lo alto mientras lucho por respirar entre los latigazos de dolor. Voy más lento pese a mi cuerpo entrenado, así que aseguro cada paso.
Si hay un BUM el escudo va por delante, y supongo que yo hacia atrás por el impacto y espero que no mucha metralla. De lo contrario, salvo que los dioses dejen de quererme (después de esto les hago un totem, lo juro), avanzo como un puto Berserker, entre el dolor y las heridas, la muerte y la sangre, olvidándome de toda conciencia, de toda otra cosa que no sea huir y matar por el camino, pero sin dejarme enceguecer del todo por el toldo rojo de la sangre y la muerte...
A ver hasta donde llego.

Ludio dijo...

-Déjalo pasar Alma, lo único que sabemos es que murió allí, y aunque no fuera cierto ¿Vamos a volver para hacer lo mismo? Hay quien lo llamaría un sacrificio, pero es un suicidio- Me acerco a ella y le susurro -Si tenemos noticias de que Tamer sigue vivo ya planearemos algo. Ahora de momento no voy a dejar que te pase nada, ni a tí ni a nadie.-

Vórtice Marxista dijo...

OFF ROL: Sí, es un poder que tenemos los Masters de leer los comentarios de lo jugadores antes de que los escriban y responderles antes de que pregunten.

Vórtice Marxista dijo...

-Estoy con Ludio- dice el de antes-. Además, ¿para que están las radios? Sabemos que Tamer liberó a los prisioneros... pudo habernos dicho por radio que se quedaba a hacer de comando. O haberle dado algún recado para nosotros a los presos que liberó. A mí también me jode que halla muerto. Se le veía buen tipo, algo nórdico pero buen tío. Aunque comienzo a pensar que en esta isla van a caer todos los militares- añade señalando a Eliseo y Fernando-. Debe de ser algo genético.

Donser dijo...

(TAMER)
Jodido hasta la médula, abandono al hombre-escudo, cambio de cargador entre gruesos lagrimones, ruedo hacia adelante, porque es más seguro al salir a una superficie abierta, al ofrecer menos blanco y entre borrones intento ver a dónde me dirijo. Busco la espesura, cobertura, algo que me sirva para parapetarme dos segundos, no sin antes mandar un regalito escaleras abajo, sin anilla y con toda la mala leche de un vikingo escocido y cabreado. Trinco walkie, si veo alguno y berrero en español y noruego por las frecuencias.
De aqui no salgo -pienso entre las brutales pulsaciones de dolor de los plomos que muerden mi carne-. Pero he de intentarlo.
una última carga. Por Esparta. Por Trondheim.
-¡¡¡BERSERKEEEEEEEEEEEERRRR!!!!

Vórtice Marxista dijo...

Dejas una gran explosión a tus espaldas escaleras abajo (han sido gritos eso que se ha oído de fondo) y sales al exterior. Todavía reina un petit caos. Hay gente llorando a sus muertos, gente cargando a sus muertos y gente corriendo muy nerviosa hacia la puerta de donde sales. La puerta al exterior, al otro lado, sigue abierta y las torretas sin vigilancia. Todavía no se han repuesto, no. El barco patrullero ha desaparecido del embarcadero. Te parapetas tras un montón de cadaveres apilados.

Dhyrxios dijo...

(Javier)
-Sabia que esto iba ha pasar estamos muy tenso.
Intento hacer un recuento y preocupando por las habilidades de cada uno.
-Vamos ha organizarnos los que tenga alguna idea de medicina que se encarguen de los heridos,los que sepan manejar un arma de la seguridad,el que sepa manejar este barco que se ponga ha ello y los demás descasar ahora.
-Ludio descansa tu también esa herida no me gusta un pelo déjeme ver la de tu cabeza.Solo ha sido un roce no te preocupes.
Paso por al lado de Alma le toco el hombro y trato de sonreir aunque me cueste bastante.
Me coloco en la proa del barco y observo esa imagen que de seguro nunca se borrara de mi cabeza.Ya con la adrenalina mas baja rompo ha llorar.

Virginia dijo...

- Alma, yo también tengo la corazonada de que Tamer sigue vivo, pero no sabría explicar por qué (OFF: sí, qué pasa, me tiro el royo). Tenemos que buscar alguna forma de cerciorarnos de eso.

Dicho esto, examino la situación a mi alrededor (OFF: agradecería un breve resumen de dos lineas, master) y sigo ayudando a los heridos.

Vórtice Marxista dijo...

BREVE RESUMEN

Un grupo de individuos dividido en dos sub grupos salen de un punto A (refugio de Steve) hacia un punto B (montañas de los ninjas) para rescatar a otro grupo de individuos que había sido capturado mientras cogía caracoles en el campo.

Tras días de caminar, el grupo llega a las montañas y sabe (por radio)que Eliseo y Ludio han escapado y están también en las montañas, pero en el punto cardinal opuesto (vosotros en el oeste y ellos en el este). Tras más de 48 horas de coger caracoles y preguntarse quienes son los de mantenimiento de farolas en lugar de estar preocupándose de trazar un plan para entrar a rescatar a los presos, el grupo de rescate, que va armado como si fueran a Vietnam en Desaparecido en Combate 23 (cerbatanas caseras y bombas de mierda de murciélago incluidas) M.J. decide un plan, bastante sencillo y, a juzgar por los resultados, bastante arriesgado:

LA TENAZA: dícese de una maniobra militar que consiste en cerrar una tenaza metafórica sobre el enemigo. Pequeño problema que un extremo de la tenaza era de dos hombres y el otro de 30, pero bueno... las matemáticas y la guerra nunca fueron buenas amigas. Resulta de que (xD) como había omnisciencias y desazones relacionadas con los caracoles en lugar con trazar un plan de ataque, se decide, por radio, que se va a llevar a cabo la tenaza. Y bueno que si se llevaa cabo, pero mal. Porque a Fernando se le ocurre en el ultimo minuto que a lo mejor podríais soltar a los dos presos en acto de buena voluntad. Pero es tarde porque Eliseo, no se sabe si queriendo o porque le falló el walkie (que es lo que él dice) se lanza a la carga entendiendo que los demás iban a ejecutar la tenaza YA.

Resultado: más de 10 muertos de los vuestros, casi noventa de los suyos. Y Ludio gritando: replegaos, coño, que nos matan.

En el ultimo momento, Tamer ve a Eliseo entrando en el edificio de las celdas. Al poco salen los presos, liberados por Tamer, pero Tamer no sale con ellos. Ni Eliseo.

Un poco más tarde, siempre siguiendo la versión de Eliseo, Eliseo se pone en contacto con vosotros porque le han obligado a leer unas condiciones de tregua. Básicamente: os dejamos el barco para que os lleveis a los heridos, liberad a nuestros dos amigos presos y quedaos en las putas cuevas y no deis por culo. A cambio de todo y en signo de buena voluntad ellos liberan a Eliseo que os comuncia que Tamer ha muerto en combate.

Cuando está llegando el barco patrullero para llevaros a casa, a Fernando le da un avenate y se lie a tiros sin avisar contra Eliseo. Cunde el pánico (podéis llamarlo estrés post-combate) entre algunos y al final hay un cruce de tiros en los que Eliseo y el propio Fernando caen, llevandose la peor parte. O casi, porque hay un pobre inocente superviviente que muere en una bala perdida. Y uno con un dedo menos, si eso importa.

Finalmente, con Eliseo y Fernando en coma (o algo así) os montáis en el barco y unos amables hombres de negro os conducen al hogar que ellos piensan que son las cuevas.

ARF, ARF, ARF.

Virginia dijo...

OFF: Fale. Y los prisioneros ninjas siguen con nosotros, ¿no? ¿O ya han vuelto a Kansas, por aquello de que no hay nada como el hogar?

Ludio dijo...

Me alegra que Javier se preocupe es un tio sensato, aunque pasé de él cuando propuso lo del barco. Hasta ahora lo he visto un poco a su bola, pero parece que se puede contar con él.

Pienso en las palabras que nos dijeron "que podíamos compartir la isla",... ¿Quién quiere eso?¿A caso no se dan cuenta de que lo que queremos es salir?¿Será que no quieren que nos vayamos?

Estoy agotado.

Donser dijo...

(TAMER)
CAracoles mediante, tiro para la espesura lo más rápido que pueda y hasta donde me de la adrenalina.
Trato de seguir la ¿línea costera? (esta parte no la tengo muy clara, pero si la hay, la sigo, mas entre la espesura).
Y cuando la adrenalina deje de sostenerme, buscaré un buen sitio donde atender mis heridas y desmayarme graciosamente. A cubierto, si veo algún sitio.
Torniquetes, jirones de ropa para hacer presión, y me aplico todo lo que sepa/pueda de medicina de campaña.
Por lo demás, me cago en la puta.

Arreando. No estoy para mariconadas como enterrar huellas y eso. Si me vuelven a encontrar, joder, que me peguen un tiro. Aun tengo una granada.

Tamer cabreado y enfurruñado bajo un ficus gigante lleno de caracoles.

Vórtice Marxista dijo...

Día 47

Tras prácticamente todo un día de navegación bordeando la costa, el barco patrullero deja a los supervivientes en el cementerio de aviones donde, por cierto, el barco de Javier ya está casi terminado. Viéndolo ahora casi parece que haya pasado una eternidad desde cuando, ilusionados por la idea de poder salir de la isla, se pusieron a construirlo. De las personas que ayudaron a Javier, una de ellas no volverá a ayudar a construir nada más, nunca, pobre M.J. y el otro… pasará algún tiempo (si es que se recupera alguna vez) hasta que pueda volver a hacer un chiste sobre el Titanic y Leonardo DiCaprio.

Los supervivientes son ayudados a desembarcar por dos solícitos hombres de negro que incluso parecen dispuestos a colaborar para que podáis llevar a los heridos a las cuevas. Ante vuestra negativa a que os acompañen (ellos pensarán que no queréis que sepan dónde tenéis exactamente a los prisioneros, y básicamente es eso, pero lo que tratáis de evitar es que tengan conocimiento del emplazamiento exacto del refugio de Steve; en parte seguís vivos porque ellos nunca hubieran imaginado que tendríais semejante arsenal), se muestran conformes, pero diligentemente se prestan a hacer unas parihuelas (bastante efectivas) con las que transportar a los heridos de gravedad.

Ludio esta a punto de desmayarse con resultados nefastos, pues de haberlo hecho habría caído sobre el cuerpo de Andrés que, desde luego, no está para golpes. Pero un hombre de negro, Alma cree que es el mismo que le ha hablado antes secretamente, lo agarra al vuelo y lo sujeta (casi como un amigo borracho a otro amigo más borracho) con celeridad y sin brusquedades.

Tras una caminata que se os antoja más dura de lo que habríais soñado, puesto que decidís dar un rodeo para que los hombres de negro no sepan exactamente donde estáis, llegáis al refugio de Steve. Cuando la puerta se abre, al otro lado están Claude, Miguel y los demás (y Ángela, que ya se figuraba que se iba a reclamar su trabajo después de los confusos mensajes a través de la radio), y Steve que abraza a los primeros en entrar.

-No hay tiempo- dice Ludio, lívido como un espectro-. Sacad a los rehenes.

Y los rehenes salen. Se les ve en forma, se les ve limpios, bien cuidados. Ludio dice que él mismo los llevará al barco de vuelta pero sufre otro mareo y trastabilla, otra vez al borde del desmayo. Decide que no es buena idea y Bruno se ofrece voluntario.

-No me contéis nada, prefiero no saberlo de momento. Llevo a esta gente al cementerio de aviones y se los devuelvo a sus colegas. No quiero saber nada, no quiero saber nada. Los llevo y me vuelvo- y echa mano de su inhalador. Al agitarlo os da la impresión de que está medio vacío.

Bruno sale con los presos antes de que a nadie se le ocurra impedírselo. Se nota que ya se imagina la que ha podido liarse en las montañas. De hecho notáis como hace un esfuerzo bastante grande en no mirar a los heridos. Suponéis que de momento no quiere hacer un recuento mental de bajas o no tendrá fuerzas para cumplir su misión: llevar a los presos al barco.

Se ha habilitado una especie de hospital de campaña en el dormitorio de las literas usando biombos blancos para separar a los heridos de los que no. Parece que aquí contaban con que habría muchos heridos, a juzgar por el número de camas que se han preparado. No creerían que serían pocos heridos y muchos muertos.

Una hora después, Bruno aparece. Misión cumplida. El barco se ha ido rumbo al norte.

Vórtice Marxista dijo...

TAMER…

Cruzar de nuevo “la plaza” del campamento de los “ninjas” es doloroso y duro, pero cuando cruzas las puertas de la alambrada sin un nuevo disparo en tu cuerpo (no sabrías decir si los dioses iban a dejarte soportar otro más) sientes un nuevo subidón de adrenalina. No sabes si es furia berserker o el “efecto túnel” de los borrachos, pero has perdido la visión periférica y parece que corras sobre algodón de azúcar. Ya ni siquiera sabes si te siguen, ya ni siquiera sabes si te disparan. Sólo te quedan dos sentidos despiertos (y funcionando mal) y son la vista y, desgraciadamente, el tacto.

Corres selva adentro, atravesando las montañas por la costa en un viaje que se te antoja imposible. Sólo sabes que estás lleno de agua salada (dolor, dolor, dolor) y que te has desollado las manos y has perdido tres uñas, pero que estás al otro lado. El modo piloto automático funciona, pero no parece preocuparse demasiado por preservar tu integridad física. Cuando te das cuenta que estás cayendo, deslizándote por la arena y las rocas de una pendiente bastante pronunciada, con la cara pegada al suelo (más desolladuras, más quemaduras, que fea sabe la arena mezclada con sangre) decides que cerrar los ojos y dormir puede ser una gran idea. Y cuando los abres hay una roca bastante grande con un poco de tu sangre haciendo un dibujo que (Rorschach, encantado) parece una luna llena derritiéndose sobre un campo de calaveras. “Oh, he frenado con la cabeza- piensas-, soy un ariete, aquí está el pitorro y aquí la tetera”. Levantarse no sería la palabra que describiría lo que haces a continuación. Si existiera una sería algo parecido a precipitalevantarse. Algo parecido a cuando a un marino borracho, mareado y cojo trata de ponerse en pie en mitad de la tormenta del siglo. Erguir el cuerpo y comenzar a caer hacia adelante moviendo los brazos como si estuvieras en vertical cuando el terreno es completamente llano. Una bonita manera de crear otra mancha rara en otro obstáculo del camino.

-¿Por qué no descansas un poco?- te dice Malevoski, que flota a tu lado como una aparición de Bollywood, rodeado de una extraña luminiscencia rosa. De hecho es un ruido rosa, más que un color, o al menos eso es lo que sientes-. Venga, duerme, que aún queda para llegar a la próxima gasolinera.

Parece una idea cojonuda y… cierras los ojos. Sueñas con barcos azotados por vendavales, con un kraken que se llama Mariposa y con pétalos de escarcha que se posan delicadamente sobre ríos de azufre y llamas.

FERNANDO…

Fernando, estás en Basora (البصرة). Ni siquiera recuerdas cómo has llegado hasta aquí, pero la situación es tensa. Hay un jeep de la cruz roja que se menea como una tortuga panza arriba en un lado de la carretera. Hay fuego, hay tiros y hay un Malevoski que corre alegremente por lo que reconoces en seguida como uno de los campos de minas que aún no ha sido “limpiado”.

-¡Ven, Fernando! ¡Mira qué bonitas están las flores!- grita sonriente con la voz de otra persona; con la voz de un niño que también recuerdas- ¡Vayamos a bañarnos al lago de los peces muertos!

El cielo está encapotado. Es rojo como el contenido de una transfusión de sangre. Está aguado como un balazo bajo el agua. Te sientes tan… vivo.

Donser dijo...

(TAMER)
Sabía que esos caracoles tenían algo raro...
ME sacudo. ¿llueve? No lo he oído. O sentido.
Dolor...
Sed...
¿Bollywood?
Cagüentó...
Jeg sover i armene til Valkyrie min.
Jeg vet ikke om jeg kan ta mer tid.
Uansett. Arrive, eller er ikke en sønn av Odin.

Viviré... Alucinaciones mediante, viviré...
(OFF: pedazo de descripciones, master. Te has lucido ;) )

Ludio dijo...

Veo que se lo montan bien por aquí, la verdad que estoy bastante sorprendido al ver las instalaciones y al ver a Steve empiezo a comprender que tal vez no salgamos nunca,...
Necesito descansar, pero quiero ponerme en marcha en cuanto pueda.

(OFF:Lo último va por el Master, para considere que me voy recuperando)

Dlobo dijo...

(FERNANDO)
Ummmm, que raro.
-Malevoski, he tenido un sueño de lo mas raro.-
-Estaba en un avión y nos estrellamos en una isla, con tios de negro, monstruos, cuevas y creo que alguna preciosidad en bikini,jeje-, mientras me aparto el pelo de la cara y admiro las flores de metal y plástico.

Mirandolo fijamente, comento -Pero tu no estabas muerto?

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