jueves, 27 de diciembre de 2007

esta tarde voy a creer en dios un rato

Dios sería ese acorde que no suena

Y que tanto ritmo me concede

Dios sería un árbol con barbas

Un supositorio de alegría

Cuando la tarde se muere

Estaría Dios sentado en una sima

Inventando la letra sigma

Confundido con el alfa y el omega

Dios me daría besos con lengua

Me abrazaría con sus velludos tentáculos

Dios lamería el horizonte

Para alimentarse de sus colores

Arrancaría flores

Que luego injertaría en su entrecejo

Dios me observaría de lejos

Y sentiría cierta envidia

Al descubrir mi nihilisciencia

Y mi impotencia creacionista

Dios hablaría con una manzana

Y robaría el tabaco de los pobres

Administraría mis lágrimas

Congelaría mis gestos

Inventaría secretos para luego venderlos

En un mercado negro de versiones

De discos piratas de John Lennon

Dios vendría vestido de piconera

Para demostrarle al mundo su soberanía

Y me invitaría sin permiso

A todo el alcohol que pudiera beber

Contemplaría mis sueños

Resucitaría al Freud del entretiempo

Inventaría crucigramas

Que no podría resolver después

Escribiría canciones

En tonos demasiado altos para él

Dios inundaría el mundo

De leche hirviendo

Y luego se convertiría en galleta

Y haría submarinismo

Para pescar poemas de arena

Dios sería una nube de gasolina

Una lluvia de oro

Una victima de un atraco

Un cuchillo con retroceso al revés

Dios se olvidaría de sí mismo

Y se dejaría abandonado

Inventaría el divorcio

Y mataría a Trinidad

Dios viviría en México

Y comería tanto picante

Que sus gases serían terremotos

En el país de los gigantes

Dios le preguntaría a un gato

El porqué absoluto de las cosas

Se haría político para perder elecciones

Que luego amañaría

Susurraría en mi oído

Blasfemias irreproducibles con palabras

Sería una mancha de tinta

Perdida bajo una mancha de barro

Dios usaría pantalones largos

Para no exhibir sus delgadas pantorrillas

Dios sorbería sus mocos divinos

Y pasaría años sin reconocerse en los espejos

Irradiaría una funesta luz verde

Como una farmacia ambulante

Un estruendo insoportable le acompañaría

Eco de todos los pasos que ha dado

Y que recuerda

Hipnotizaría a los mercaderes

Y luego les cortaría las orejas

Dios sería esquizofrénico

Disléxico, anoréxico y ninfómana

Practicaría el canibalismo

Se lamería el escroto en público

Tendría carné de socio de todas las discotecas

Su oreja izquierda sería de cera

Dios contaría las monedas

De sus bolsillos rotos una y mil veces

Antes de dejarle propina a un sonriente camarero

Entendería de soldadura

Y fabricaría barcos en Astilleros

Contaría las astillas de todos los árboles huecos

Se sacaría los ojos antes de dormir

Y los colocaría sobre una mesita de noche

Llena de cajas vacías de medicamentos caducados

Sonreiría

Lloraría

Masticaría excrementos y los escupiría

Se enfadará con todas las moscas del mundo

Tendría un coche con motor de cartulina

Se presentaría a mil concursos

Y se inventaría las respuestas

Se suicidaría cada noche antes de acostarse

Y cada mañana tras el desayuno

Afeitaría una barba que inmediatamente volvería a surgir

Amaría a las gaviotas

A las ratas y a las hienas

Practicaría el tiro al plato

En el salón de la casa que no puede pagarse

Haría aviones de papel teledirigidos

Con las facturas de su psicoanalista

Como buen anfitrión

Invitaría a cenar a su casa

A Lenin, Machado y Cervantes

Y luego de los postres los acribillaría

Escupiendo pepitas de oro

Convertiría la sangre en ginebra

Maltrataría a las mujeres

Aburrido de ser dios comería mosquitos

Y se atragantaría con sus aguijones

Cambiaría cada tarde el tamaño de su pene

Vomitaría en los coches

Robaría los felpudos de “bienvenidos”

Y en su lugar plantaría campos de trigo

Dios sería un poeta loco

Un cantante ambulante

Una bailarina de salón violada

Un niño de ocho años jugando con una apisonadora

Se afeitaría las pestañas

Trituraría sus uñas de mármol

Tendría un perro llamado Cuba

Disfrutaría como un niño masturbándose en los cines

Llevaría una cruz colgada del pecho

Se haría un esmoquin de piel de serpiente

Bautizaría de nuevo a todos los niños que Se llamasen Jesús

Y los llamaría Carlos Edmundo

Leería las páginas amarillas una y otra vez

Y compulsivamente llamaría a todos los números

Para jadear lascivamente y luego colgar

Usaría gafas oscuras

Regalaría rifles a los mancos

Y flores a las señoritas bien parecidas

Inundaría de insectos los autobuses

Sumaría todos los números de la primitiva

E invertiría todos sus ahorros en armamento

Forjaría alianzas con los espejos

Crearía nuevas especias animales

Uniendo osos con arañas, lavadoras y seres humanos

Alimentaría a los gorriones

Se casaría con un hombre por la iglesia

Y tendría siete hijos negros con una cabaretera

Bailaría twist bajo la lluvia ácida

Enseñaría la calavera en las fotografías

Sacaría la lengua en las radiografías

Dios se sentaría en los bares para sonreírle a las tragaperras

Se pondría tetas de silicona

Escribiría aikus en sobres de azúcar

Le lamería el culo a los perros

Y luego, inspirado, escribiría una obra de teatro

Mataría a todos los médicos

Y luego los resucitaría como electricistas

Dios sería miope y usaría un catalejo

Dios vendría cada noche

Con una novia distinta

Una droga distinta

Y una metáfora distinta bajo sus zarpas de terciopelo

lunes, 17 de diciembre de 2007

VILLANCICO

La sonrisa de todos los anuncios,
Los pajes, la mula, el buey, el belén,
Dinero Dinero Dinero sucio;
Reyes Magos contra Papa Noel.

Marabunta de borregos comprando,
Indigentes que huelen a coñac,
Agosto en diciembre para los bancos;
Comer y comer hasta reventar.

Esta noche es nochebuena y tendremos
Sobras de pavo para todo el año
Y trozos de turrón bajo el sofá.

Pero mira qué felices nos vemos
Los místicos, los tontos, los huraños,
Cuando llega la Puta Navidad

miércoles, 12 de diciembre de 2007

estereosexuales de peluche y papel cuché





Estimado lector;

Tome usted un montoncito de periódicos y un florete tipo Mosqueperro, lance los periódicos al aire y ensártelos con el florete por donde buenamente pille. Luego abra los diarios y lea las noticias que han acabado siendo victimas del estoque. Corríjame si me equivoco: son todas iguales. Bien, voy a hacer un pequeño resumen de la prensa que he leído hoy. Bueno, mejor dicho, de las noticias que se me han quedado en la cabeza, hilvanadas por una extraña sensación de continuidad propia de una azarosa estocada.

Bien, parece ser que este año el individuo ese al que llaman Santa Claus, Papá Noel o "esa revisión que la marca CocaCola hizo del San Nicolás blanco y verde aportándole los colores corporativos y poniéndole de moda", va a traer este año muuucho carbón.

-Y tanto- dirán algunos - con el buen talante y el buen rollito zapaterista...

Puede ser, señores, pero no van por ahí los tiros. Resulta que una empresa especializada en investigar marcas y famosos (yankees tenían que ser) ha realizado una encuesta a 1.107 niños de 2 a 17 años para ver quién o quienes, según ellos, encabezarían la lista negra de Papá Noel. Bien, queridísimos lectores, sé que cada uno de ustedes estará ahora mismo pensando en su propia lista y seguro que es bastante afín a la mía propia. Pues, para sorpresa de servidor los niños colocan en la cima de la monstruosidad, en lo más alto de la lista negra de Santa, por encima de Darth Vader y el Grinch (éste último más navideño... o antinavideño)... que colocan por encima de estos... agarrénse, a ... Britney Spears y Paris Hilton!!!


Sí, señores, parece que entre los niños de 2 y 17 años no les ha gustado un pelo que sus "idolas" hayan estado en la cárcel, el coqueteo con los narcóticos y el abandono de sus hijos en el caso de la Spears. Yo intuyo que, por encima de todo eso, hay una razón mayor. Habrá muchos de los encuestados molestos por la escasa calidad de algunas de las escenas de la secreta y enigmática "PAris Hilton Sex Tape". Sí, esa que TODO EL MUNDO ha visto y que narra las guarreridas sexuares de la Hilton en un hotel con su novio. Seguro que es eso lo que ha motivado a más de un adolescente sobrehormonado a recetarle carbón a la rubia de bote. Lo que el público en general desconoce es que la Hilton no quería, oiga, ella no queríiiia. Que a ella le da mucha vergüenza que la vean como dios la trajo al mundo, que la grabación se filtró, algún error informático. Y lo mismo debió pasar con la otra cinta, la de temática lésbica.


jejejejejejejejejejejejejeje

Esa ya no la conoce todo el mundo eh?. Juasjuasjuas. Pues resulta que la Spears anda amenazando a la Hilton con colagr del pornotube una grabación erótico-festiva de Paris con una amiga en plan "te hago la tortilla, Paris?" , "No, vamos a comer primero". Y la Hilton que dice que eso es mentira, pero indignada, y la otra que la publica y , vaya, que ahora resulta que el mundo va a tener que dudar de la condición sexual de la diosa del "palotismo jpg" (que grande los chanantes).

Y eso pasa en las mejores familias, oiga, que no hay que ser rubia y billonaria para que a uno le acusen de ser gay cuando no lo es. Pregúntenle si no a Tinky Winky, el lila de los teletubbies. Resulta que la autoridad polaca, que es muy polaca y muy autoritaria, puso el grito en el cielo diciendo que los teletubbies eran gays y que propiciaban la homosexualidad entre los niños. Oiga, qué quiere que le diga, hay que ser un auténtico desviado para verle la condición sexual a unos muñecos de peluche que ni siquiera tienen sexo.

En fin, afortunadamente y gracias a Diox, la mediadora polaca para los Derechos de la Infancia, Ewa Sowinska, anunció este miércoles, y cito textualmente, que ha llegado a la conclusión de que la serie televisiva infantil Teletubbies no fomenta la homosexualidad de modo encubierto. Había temido que sí, porque uno de los personajes llevaba bolso. “Un gran sexólogo excluyó un efecto perjudicial de esta serie sobre la psicología de los niños. Su opinión es del todo creíble.Sigo sin comprender que había de perjudicial en sus actitudes, pero bueno, que al final han salido absueltos y sin cargos los muñecotes con teles en la barriga. Y pueden darse con un canto en los dientes de que todo esto lo ha movido la autoridad polaca. Peor les habría ido de haber sido atendidos por la bondadosa autoridad iraní. Claro que allí no tendría sentido la acusación pues como bien ha declarado su presidente Mahmoud Ahmadineyad, en Irán no hay gayers. Ni uno, oiga. Cierto es que no mencionó nada de que, en caso de haberlos, serían fusilados en la plaza pública, pero bueno, nadie es perfecto. Seguro que eso que olvidó lo colgó más tarde en la red. Sí señores, Mahmoud Ahmadineyad tiene un blog!! Y lo actualiza semanalmente. Según el diario británico The Sun el iraní es mucho más blando cuando escribe en su blog. Olvida la entifada y se centra en otros asuntos menos delicados. Vaya por Diox.

Regalo exclusivo de El Mal Karma a quien me traiga primero la url del blog para poder entrar semanalmente a descojoanarnos un rato.

Pues bien, amigos, ha sido todo pro hoy. Manténganse a la escucha.



PD: los hombres no usan bolsos, usan riñoneras!! XD

martes, 4 de diciembre de 2007

El Mal Karma Productions

Pues sí, amigos, con esto de la red de redes el tema de perder el tiempo está a la orden del día. Mi último descubrimiento ha sido este (que tampoco es que lo haya encontrado buceando por internete, sino que lo he visto en el blog de swi, http://elmapadelespacio.blogspot.com/).
¿De qué se trata? De un montón de fragmentos de peliculas hindúes y una interfaz muy divertida y facilona que permita ponerle subtítulos e incluso grabar un doblaje usando nuestros micrófonos de pc o de la webcam.
Lo del doblaje aún no he conseguido hacerlo, pero con los subtitulos he estado investigando un rato y paso a hacer públicas algunas muestras de mi estupidez crónica en estos pequeños cortos. Que les sea leve.

Les he puesto título para que sea más fácil su engullimiento.

MÍRAME A LOS OJOS (a todos ellos)



EL CANTANTE DE MODA



DESAMORES DE UN CANTANTE DE MODA



LA CARTA

viernes, 9 de noviembre de 2007

palabras más, palabras menos

Llego a casa, he cerrado el bar medio temprano hoy y no hay gota de alcohol en mi cuerpo, en huelga de bebercio tras la enorme ingesta de la noche anterior, y me encuentro una nota en el tablón de anuncios de mi edificio que reza lo siguiente:

LA PUERTA DE LA AZOTEA ESTÁ DESTROZADA A PATADAS

SE ARREGLARÁ LO ANTES POSIBLE

GRACIAS

No puedo con estas cosas, lo siento, así que saco un bolígrafo y escribo algo sobre la nota, dejándola tal que así:


LA PUERTA DE LA AZOTEA ESTÁ DESTROZADA A PATADAS
¿¿¿CÓMO SABEN QUE HA SIDO A PATADAS???
SE ARREGLARÁ LO ANTES POSIBLE

GRACIAS


lunes, 5 de noviembre de 2007

como un explorador

REFLEXIONES ANTE UNA PUERTA CERRADA

1) Todo lo que sube pierde fuerza en lo más alto y es recogido en el pico por un águila bicéfala hambrienta que lo lleva al nido rauda para alimentar a sus crias parásitas y ciegas.

jueves, 25 de octubre de 2007

lecciones de urbanidad

-Buenas noches, ¿qué tal?- digo yo al cliente recién llegado.


-Legendario- se limita a contestar el susodicho.




Legendario.




Gran enigma se plantea ante mí en ese momento. Gran enigma.




-¿Quiere usted tomar un Legendario o a la pregunta "qué tal (está)" su respuesta es "legendario"?- pregunto para salir de dudas no sin cierta ironía.




Él se lo piensa un segundo. No me entiende.




-¿Perdón?


-No, nada. Que yo le he saludado y le he preguntado ¿qué tal?, a lo que usted a respondido "Legendario". Me pregunto si es que usted se siente legendario hoy, algo así como sentirse divino o sentirse Flex o, simplemente, quiere usted un ron Legendario y ha obviado mi pregunta.




Cliente perplejo, algo cortado.




-Perdona... sí, este... ¿qué tal?... mmm... me pones un Legendario con cocacola, ¿por favor?




-risilla sardónica-




-Por supuesto.






Un día de estos me matan.

miércoles, 17 de octubre de 2007

morir todavía



Acabo de acabar de leer un libro. Sí, señor, es que siempre tuve un alma rebelde y, aunque también me entrego a las mieles de deuvedeces y plaiesteichons (y demás vicios alienantes), me quedo más a gusto que un arbusto y más feliz que una perdiz con un buen libro, de esos que se leen y no se oyen o, si se oyen, es por puro arte de la imaginación del lector y no porque se haya editado en el horrible arte del audiolibro para idiotos. Decía que me acabo de acabar un libro. Más que leer lo he engullido porque lo mio no es leer, lo mio es una carrera de fondo con el códice en cuestión. En esta ocasión se trataba de "Las intermitencias de la muerte", de esa gran escritora Sara Mago. -inserte aquí una risotada- Pues, qué les voy a contar del fabulosamente fabuloso compendio de virtudes y brotes de genialidad surrealista que es el susodicho libraco.

"Al día siguiente no murió nadie". Así comienza esta maravilla que bien podría acabar tal como empieza y, cierto es, al día siguiente no estiró la pata ni un individuo en todo un país. El hecho en sí ya es suficiente material como para escribir una enciclopedia por tratarse de un caso único e insólito, pero no, el laureado Saramago da vueltas de tuerca donde el tornillo casi se desprende, fustigado por las hercúleas tenazas que lo aprietan, exprimiendo una sagrada ambrosía de literatura pura.

Un libro sobre la muerte y sus caprichos; sobre la humanidad de la deshumanizada dama de la guadaña y sobre el todo y la nada del mundo.
No entraré en una sinopsis más exhaustiva porque ni es necesaria ni sería capaz de hacerlo sin contar más de la cuenta. Solo recomendarles encarecidamente su pronto disfrute. No les defraudaré/á.
PD: "Lee burro, lee burro, aunque no tenga dibujos, ni resultados del fumbol, y no sirva para hacerse pajas. Lee burro, lee burro, lee!" Mamá Ladilla dixit.

lunes, 15 de octubre de 2007

el gato que está triste y azul



Había una vez un tal Schrödinger. Un tipo que se había llevado años hincando codos y que un día desarrolló una teoría que le hizo mundialmente famoso (al menos en su casa le conocían). Pasó de ser Schrödinger a "el loco de los gatos". El tipo formuló la denominada "teoría del gato de Schrödinger" que viene a decir algo parecido a lo siguiente:
"Si encierras a un gato en una caja opaca con una botella de gas venenoso, una partícula atómica indecisa (por eso de que tiene un 50 por ciento de posibilidades de desintegrarse) y un ingenio artilugio que, en caso de que la susodicha partícula atómica se decante por la opción de desintegrarse, active la botella de gas dejando salir el mismo y envenenando mortalmente al pobre minino. "



Pues vaya tontería, pensará, no sin cierta razón, alguno de ustedes. La cosa no acaba ahí, no obstante, y si bien el tal Schrödinger ya podía haber pasado a la historia del frikismo por dedicar su tiempo a imaginar semejante situación de delirio in extremis, aún el buen hombre tuvo a bien concluir de la siguiente manera:

"Para más INRI resulta que al depender la muerte (o no) del felino del estado final de un único átomo cuyas leyes se rigen por la mecánica cuántica, tanto el desdichado animal como la indecisa partícula forman parte de un universo sometido a las leyes de la misma. Así pues, al realizar el experimento y siendo imposible asomarse para mirar a ver qué ha pasado, aporrear la caja a ver si el gato maúlla, hacer un agujerito con un compás y mirar pa adentro o pasar la opaca caja por un visor de rayos x como los de los aeropueros, debemos concluir, cuánticamente hablando, que, mientras la caja no sea abierta para comprobar el estado del gato (y aquí viene la gran paranoia de Schrödinger ), dentro del receptáculo habrá dos felinos, uno muerto y uno vivo, siendo el hecho de abrir la caja por parte del experimentador la situación que aclare esta disyuntiva cuántica matertializando una de las dos posibilidades."

Muy bien, señor Schrödinger, se ha lucido usted con su teoría. Por lo que entiendo, yo, que no soy muy lego en cuestiones cuánticas, el estudioso se refiere, claro está, a que las dos posibilidades (óbito gatuno o goce feliz de su vida) están sucediendo al unísono, solapando la una a la otra, en nuestra incertidumbre científica. Hombre, sí, eso es verdad, pero de ahí a que dentro de la caja haya dos gaticos, por mucha física y mucha cuántica que usted le eche pues como que no.

Muchos cientificos y demás cabezas pensantes han hablado mucho y muy alto sobre esta teoría que, todavía hoy es fruto de intelectuales debates. El mismo Stephen Hawking, a quien algún listillo le preguntó en plan "ey, a qué esta no te la sabes", dijo que "cada vez que oigo hablar del puñetero gato me dan ganas de sacar la pistola y...". Claro que lo de "puñetero" no lo dijo él, no con esas palabras, entre otras cosas porque el teclado ese que usa para hablar no dispone de letra "ñ".

Aquí en El Mal Karma hemos recogido la opinión de otro cientifico, algo más absolutamente anónimo, al que por motivos de anonimato llamaremos I.R.R.A.:

"Hombre, fisicacuánticamente hablando, esto del gato es un poblemón. Yo tengo una teoría propia sobre esto y es... si se llegase a probar la teoria del gato y diese como resultado que el gato había estirado victima del gas venenoso ese bien, pero si sale vivo... ¿cómo sabremos que en realidad no murió pero aún le quedaban intactas algunas de sus consabidas siete vidas?. Añadiría por tanto a la famosa teoría el cololario: al gato en cuestión hay que aplicarle el experimento de marras al menos siete veces, gañanazos ."



Dicho esto solo queda saber la opinión de ustedes, queridos no lectores, que, como no victimas de este universo cuántico, no tienen más que dos opciones, solapadas o no, contestar a este artículo ... o no.

jueves, 11 de octubre de 2007

oído al parche

Un australiano se injerta una oreja en el brazo, como el que se muda de calzoncillos o se cambia el peinado. Una oreja en el brazo. Para oír mejor las baladas de Sting quizá, votado por cierta revista el peor letrista del mundo. No se si el peor o no, la verdad, porque es que yo las letras en anglosajón no las entiendo, mire usted, manías que tengo de no escuchar música (ni mucho menos componerla) en un idioma distinto al que uso para pensar. Esa manía, sí obstante, le habría venido bien al señor Don Mariano Rajoy, que debía estar pensando en hebreo clásico cuando decidió grabarse el video patriótico de marras. Y no lo digo por el video en sí sino por el revuelo que ha armado el susodicho material audiovisual. Por lo visto se lo grabó con su propia cámara, así, sin ayuda ni nada, él solito. Lo que no sé, la verdad no lo sé, es como no le dio por colgarlo en el youtube. Con esto de la automatización de las herramientas de internet ya cada uno puede ser un Don Palomo cibernáutico y colgarse sus videos, sus fotos, sus historias y sus videos desde su pc (puñetero cacharro) con lo que actualmente conocemos como "una interfaz muy intuitiva". Así, el video del Rajoy seguro que habría tenido alguna visitilla que otra en el portal ese de youtube. O se lo habrían retirado, mire usted, por eso de que ahora retiran los videos que hacen apología de la violencia injustificada en las aulas o insultan públicamente a los discapacitados mentales. Aunque no dice nada la prensa de si esto es aplicable a los retrasados (con perdón de los retrasados) que se dejan en ridículo así mismos haciéndose videos con la banderola detrás. Una oreja me voy a injertar yo en sendas posaderas, oiga, para ver si oigo cosas más interesantes que las anteriormente citadas. O al menos más sinceras.

miércoles, 10 de octubre de 2007

tan temprano

Nube de prisas, politonos, sueño,
Acróbatas, mimos, venta ambulante,
Enanos sobre hombros de gigantes,
Ladrones de Bagdad, perros sin dueño,

Labios en ámbar, silicona, estatuas
De burros a caballo en retirada,
Marcapasos, posabesos, redadas,
Postales, barricadas de paraguas,

Niños que lloran en mezzosoprano,
Muertos que viven en cinemascope,
Paladines, maniquíes, salidos,

Sacerdotes, locos, Venus de a kilo,
Taxistas que conversan con la COPE,
Poeta encabronado tan temprano.

lunes, 8 de octubre de 2007

actos inexplicables

El sol se cierne sobre las áridas lomas de arena quemada que rodean Útero. Nadie esperaría encontrar sombra en sus calles ni en el desierto que la rodeaba por todas partes. Nadie habría sobrevivido nunca al desierto. Tan solo poner un pie en su arena podrida y habrían muerto de sed y calor. Solo un paso. Una bota sobre el suelo movedizo y ¡zas!... la muerte del incauto. Repentina y vil.

Pero Él venía del desierto. Las mujeres y los niños, situados en el extremo de la ciudad más cercana al mar de arena, junto al pozo y la iglesia, miraban atónitos la sombra del vaquero proyectada contra el sol.

Él vestía de negro. Era el único color que era capaz de apreciar aparte del blanco y el gris. Solo vestía de negro y ése y el marrón del polvo y la arena que le cubrían eran las unicos tonos diferenciables en su ropa.

Sus dos pistolas tintineaban junto a sus caderas, reluciendo. La calavera plateada de la hevilla de su cinturón mandaba guiños a los ciudadanos que le observaban llegar. La katana se movía en su espalda al paso cansado de su caballo, Górgona, también negro. En sus ojos relucía la muerte, la arena y el silencio que le había acompañado en los tres días que había pasado recorriendo el desierto.

Escupió a un lado y se detuvo frente a la entrada de Útero, junto a La Loma Lengua.

Fue solo un segundo, pero todos vieron que su sonrisa, bajo la sombra del ala de su sombrero, era roja como la sangre roja. Y a la vez blanca, como la hoja de su katana al surcar el viento.



-Hemos llegado, Górgona- dijo.



Y el caballo relinchó sobrecogiendo a todos los ciudadanos.




domingo, 7 de octubre de 2007

el café de Nicanor

-Un fanta- dice el cliente.

Es un tipo de unos veinticinco años, con alguna huella de un acné tardío y una sonrisa un tanto estúpida. Yo, perplejo, me quedo esperando mirándole fijamente a los ojos. Probablemente el tipo no tiene ni idea de por qué le miro. Probablemente lleva aprendido el magnánimo discurso desde que entró en el bar, temeroso de que el barman (ese ser, horrible mitad deidad enigmática mitad malabarista experto en exóticos nombres de cocteles) le dirijiese la palabra para algo más que para decirle cuánto le debía.

-Un fanta- debió repetirse unas siete u ocho veces antes de decidirse a acercarse a pedir.
-Un fanta, pidelo así. Solo dí "un fanta" y huye antes de que cruce más de dos palabras contigo.

Y en aquélla ensoñación debía permanecer mientras yo le miraba fijamente, sin reaccionar, sin responder a su discurso aprendido.

El nerviosismo comenzó a aflorar en su cara. Una idea le salía desde dentro de su estúpida alma como un tartajoso que ha tardado 1 minuto y medio en dar la dirección de su casa en una emergencia doméstica mientras la operadora del 112 espera impaciente. Sintiéndose aún más estupido de lo que de por sí es pensando que quizá se ha equivocado y ha dicho "fantasma" en lugar de fanta, o le huele mal el aliento... o tiene algo en los ojos... una legaña fortuíta que atrae sobremanera la atención del camarero, que permanece inpertérrito e imperturbable.

-¿qué?- logra decir por fín

Le miro ampliamente, dudando de si en verdad no sabe por qué no he obedecido directamente a su mandato y me he quedado mirándole o se está quedando conmigo. ¿Puede un ser humano no ser consciente de semejante obviedad? ¿Soy yo quizá un pedante inmisericorde que espera a la mínima de cambio para hacer sufrir al cliente y así, de paso, cumplir con las aterradas espéctativas de los, como en el caso de éste, clientes más introvertidos?

-Un fanta- vuelve a decirme, casi ansioso.

Parece a punto de golpearme con lo primero que pille y echar a correr lejos de mi mirada implacable de demonio-camarero.

-¿De naranja o de limón? -digo al fín saliendo de mi propio "enmimismamiento".

Él arquea las cejas incrédulo. No sabe dónde meterse. Parece desorientado pero, afortunadamente, aliviado.

-De naranja- dice con ahínco, como si mi pregunta hubiera sido la mas obvia que hubiera oído en su vida.

-¿De qué va a ser?- seguro que está pensando- Si fuera de limón habría pedido una fanta de limón.

Me quedo absorto un segundo, o quizá dos, intuyendo que, en parte, sí que era obvia la pregunta, al menos desde un punto de vista inconsciente.