martes, 13 de julio de 2010

Compro Copa del Mundo. Pagamos Más Que Nadie.


Una vez decidí, dada la crisis y la enorme dificultad para encontrar un trabajo digno con un sueldo decente, que no iba a rechazar ningún trabajo, por extraño o poco convencional que pareciese a priori. Así, acabé trabajando a pie de calle haciendo socios para Cruz Roja (trabajo fraudulento del que hablaré largo y tendido en otra ocasión), en un restaurante 16 horas al día los siete días de la semana y, finalmente, la suerte me sonrió y acabé desempeñando el puesto que mantengo hasta ahora: Compro Oro. Conociendo esto, algunos amigos me han hecho la siguiente pregunta: ¿cuánto valdría la Copa del Mundo de la FIFA si te la llevaran a tu tienda? Bien, como no tengo nada mejor que hacer, me dispongo a responderles con este post. 
Para empezar, deberíamos hablar escuetamente del oro, de la situación actual de su compra-venta y de la proliferación de este tipo de negocios a lo largo y ancho de la la piel del toro. Si bien es cierto que esta práctica está floreciendo por culpa de Zapatero, la CRISIS y la madre que los parió, no es menos real el hecho de que es un lucrativo medio de conseguir dinero que se lleva practicando desde siempre. En la actualidad la gente, que no tiene donde caerse muerta, acude en tropel a este tipo de establecimientos en busca de La Panacea. Esto es: vender su oro; sus pocas (o muchas) posesiones del preciado metal amarillo (o rojo, o blanco, según el caso) a cambio de lo que los mencionados establecimientos tengan a bien pagarles.
El hecho es que todo lo que antes eran inmobiliarias ahora son tiendas de Compro-Oro. Ya saben, esas con los carteles en amarillo y el slogan idéntico de una a la otra "Pagamos Más Que Nadie". No entraremos en la paradoja cuántica que podría provocar que esta sentencia fuera cierta en todas las ocasiones. Lo que sí diremos es que lo que es estrictamente cierto es que el oro está ahora en un punto alto histórico. Hace un par de años era una falacia afirmar que vendiendo tu oro en uno de estos establecimientos ibas a recuperar el dinero que te costó la joya en su momento. El caso es que en la actualidad, por eso de que la subida del oro depende de manera intrínseca de la baja economía pública, el oro ha subido tanto que no sólo recuperas el dinero, sino que, además, le ganas algo.

Como decía, hace dos años esto era inpensable por dos razones: la codicia y la codicia. En primer lugar la codicia del joyero que es, como todo empresario, prácticamente igual que un frutero, que compra las manzanas a 2 céntimos el kilo y las vende a un euro veinte a sus clientes. El joyero hacía lo mismo, inflando el precio de la joya con tres precios distintos sumados al precio final: el precio del oro, la mano de obra y el precio que le ponía el cliente al adquirir, por gusto, una joya determinada. Esto último es fácil de entender con la siguiente analogía: si yo les digo que este mojón de goma vale 500 euros y ustedes lo compran... ese mojón de goma vale 500 euros. Pues el cliente al pagar por lo que le gusta el precio de la etiqueta sin cuestionarse el costo real de la mercancía a adquirir, está poniéndole a su vez otro precio, irreal, pero basado en la ley de la oferta y la demanda. 
Esto ha cambiado considerablemente por el incremento desmesurado del precio del oro en los últimos meses, por lo que si, en la actualidad, usted vende una joya que compró hace, pongamos, diez años, a menos que la joya en cuestión llevara una MARCA CONOCIDA (lo cual añade un cuarto precio), podrá usted recibir por ella, vendiéndola al peso, un valor ligeramente más alto que el de su compra. Esto puede cambiar (de hecho se espera que así sea), pero de momento, las cosas son así. 
En segundo lugar tenemos la codicia del comprador de la tienda de Compro-Oro que, durante años y respaldados por el vacío legal en lo tocante a su actividad y dada la escasez que había de dichos locales, se aprovechaba de la desgracia ajena pagándole lo que les venía en gana, abusando de su posición para estafar a los clientes en concepto de compra a la baja. Como hemos referido, esto ha cambiado. Ahora, gracias a la creciente competencia y la subida del oro, el cliente siempre sale ganando.
Pero vayamos al tema que nos ha reunido hoy aquí: la hipotética venta de la Copa del Mundo de la FIFA en un establecimiento de Compro-Oro. Para ello primero debemos entender qué es la Copa del Mundo, de qué está hecha, cuánta cantidad de oro posee, cuántos kilates tiene dicho oro y otros valores añadidos como piedras preciosas o piezas exclusivas de joyería. Según he podido indagar:
 El trofeo actual pesa exactamente (según informa la FIFA) 6,175 kilos, de los que 4,927 son de oro puro, mide 36 centímetros y, junto al oro, en su composición, hay dos anillos de piedras de malaquita que adornan la base.
 Bien: tomemos como ciertos estos datos y supongamos que, yo que sé, Iker Casillas, aparece de pronto por la puerta de la tienda con la Copa en las manos (o debajo de una gabardina, que creo que sería lo más  normal). Según la ley vigente, el empleado (yo, por ejemplo), está obligado a pedir la documentación del vendedor, así como hacer una fotocopia de la misma y del género que va a vender. Bueno, en el caso de la Copa del Mundo de la Fifa habría que conformarse con hacerle una foto porque dudo que quepa en ningún scaner normal. Y, además, siguiendo con los supuestos, en este caso fantástico y concreto, no se podría cumplir con la normativa vigente puesto que el hecho de que Casillas quisiera vender un objeto que no le pertenece y que para el comprador es evidentemente un delito flagrante, imposibilitaría en sumo grado firmar el subsiguiente contrato. O sí, pero tardarían poco en pillar a Casillas y meterlo en el trullo y en cerocomadós intervendrían el lote comprado las fuerzas de seguridad del estado. 
Entre otras cosas y para dejar este punto más claro, el contrato del que hablamos, a firmar por ambas partes (vendedor y comprador), dice claramente: "Declaro bajo mi responsabilidad que los productos que aquí se relacionan han sido adquiridos en España en lícito comercio o bien importados legalmente, que se hallan libre de cargas y gravámenes y me pertenecen en plena propiedad conforme a la legislación vigente española".
Pero vayamos al turrón: teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, el empleado de la tienda sopesaría las ganancias posibles de la adquisición del objeto (la Copa) y, en algún caso eventual, decidiría correr con el riesgo de comparla sin las debidas precauciones legales, movido por la codicia, ya que el montante resultante de la adquisición de la pieza sería el equivalente a dos meses de trabajo en su negocio. Esta práctica es penada con una ley cada vez más fuerte y conlleva multas astronómicas y cárcel en caso de reincidir. Pero, como necesitamos que el empleado la compre para solventar la duda de cúanto cuesta la Copa del Mundo de la FIFA en una tienda de Compro-Oro, daremos por sentado que se arriesga y lo hace, y pasamos a ver el dinero resultante de la transacción:

1. LOS KILATES DEL ORO.
 Decir que el oro tiene 24, 22, 18, 14 o 9 kilates solamente significa que estamos delimitando cuánta cantidad de oro hay en una pieza. Ya que el oro puro (24 kilates) es una sustancia altamente maleable, se suele mezclar con otros materiales para darle dureza y durabilidad. Así, el oro se mezcla con bronce, cobre, plata (oro blanco) y otros materiales en distintas proporciones. Dependiendo de estas proporciones se delimitan los kilates de la pieza en cuestión. Esto es, a mayor cantidad de oro que de lo que sea con lo que se ha mezclado, mayor pureza y, consecuentemente, más kilates.
Como ya se ha dicho, la Copa del Mundo de la FIFA tiene 4927 gramos de oro puro, lo cual es una falacia, porque el oro puro es oro de 24 kilates y en el caso que nos atañe, según afirma la FIFA, este oro es de tan sólo 18 kilates. Y como no nos fiamos del vendedor, que tiene cara de haber estado viajando por el mundo con 11 amigotes, sudando y frecuentando malas compañías, hacemos una serie de pruebas para comprobar la autenticidad de ese oro.
Para ello en primer lugar usamos un imán muy potente para ver si se trata de una pieza bañada. Léase una pieza MAL bañada. Esos baños perros de una capita de oro sobre un metal que se quede pegado a un imán, como el hierro. En caso de que no se pegue al imán, continuamos con las pruebas. 
En segundo lugar hacemos una marca raspando directamente el oro de la Copa contra una piedra de toque para dejar una marca visible sobre la negra superficie de la piedra. Cogemos entonces unas gotas de agua regia y la extendemos sobre la marca que hemos hecho. Si el ácido no hace desaparecer la marca es que se trata de oro de 18 kilates (siempre que el agua regia usada esté preparada para esos kilates, si no usaríamos otra preparada para 14, 9, etc...)
Como ya hemos mencionado, seguimos sin fiarnos un pelo del vendedor, y para evitar que nos la cuelen, decidimos tomar una medida de seguridad más invasiva y, armados con una lima, limamos bien la superficie de la Copa del Mundo de la FIFA para tratar de discernir si la capa de oro es un BUEN baño y bajo su superficie encontramos otro material que no sea susceptible de ser atraído por los imanes. 
En caso de superar todas esas pruebas, ya tenemos claro que lo que ha traído Iker es oro de 18 kilates y pasamos al siguiente paso:

2. PESADO Y VALORACIÓN DE LA PIEZA A COMPRAR.
Hemos tenido en cuenta la tasación del oro desde el punto de vista de sus kilates, pero hay que pensar que, según lo expuesto por la FIFA en referencia a la Copa, de los 6175 gramos que pesa, tan solo 4927 son de oro de 18 kilates. ¿Y qué pasa entonces con los 1248 gramos restantes. Indagando sobre el tema he llegado a la conclusión de que se trata de plata de primera ley. Las razones son obvias. Ningún joyero que se precie iba a fabricar una joya tan simbólica e importante usando oro de 18 kilates y uralita. Habiendo descartado el platino y otros metales, nos quedamos con la plata, pues parece la opción más viable. 
Bien. Procedemos a autentificar la plata con un método muy similar al anterior, usando la piedra de toque y el agua regia, esta vez preparada para autentificar la plata. Una vez hecho esto, procedemos a pesar la Copa del Mundo de la FIFA en nuestra balanza habitual. La balanza no deja lugar a dudas:

4927 gramos de oro de 18 kilates.
1248 gramos de plata.
Hecho esto nos avalanzamos sobre la calculadora, babeantes ya ante la suma que nos hará el mes entero y multiplicamos los gramos por el valor actual del oro. A fecha de hoy, en Málaga, estamos pagando alrededor de 19-20 euros por gramo de 18 kilates. Pero tratándose de una joya un poco más especial, subiremos hasta 21 euros por gramo. En cuanto a la plata... la plata está, al contrario que el oro, literalmente por los suelos. Lo normal a pagar son 0,16 euros por gramo. Sí, dieciséis céntimos. Pero hoy que estamos generosos lo pagaremos a 20 céntimos el gramo. La operación resulta tal que así:

4927 gramos de oro X 21 euros = 103.467 eurazos.
1248 gramos de plata X 0,20 euros = 249,6 euritos.
Redondeando hacia arriba para que el cliente no huya a la competencia, las cifras se convierten en  103.500 euros por el oro y 250 por la plata, lo que suma un total de 103.750 euros, redondeables, quizá a 103.800 eurazos!!

Pero a Iker le parece poco y recurre al tan trillado:
-Oiga, ¿y la malaquita?
La malaquita. A decir verdad, a día de hoy y por la excusa de la CRISIS, no se están comprando las piedras en casi ningún establecimiento pues, entre otras cosas, les sale más barato comprarlas al por mayor a quienes trabajan con ellas a posteriori. Pero claro, como no queremos que el cliente se vaya, tasamos (sin ser gemólogos ni nada), los anilllos de malaquita de la Copa usando la ayuda del inestimable Google para saber el precio de las mismas y acordamos, Google mediante, que le daremos 200 euros más por ellas. 
Con este último incremento, la cifra que Iker apercibirá por la venta de la Copa del Mundo de la FIFA en caso de estar de acuerdo con la transacción, ascenderá a 104.000 EUROS. Una nada desdeñable cifra. 

3. PAGO, GRACIAS Y ADIÓS MUY BUENAS, CASILLAS. 
Ambas partes de acuerdo en el dinero que se le pagará, el empleado abre su caja fuerte y saca los 104.000 euros que, firma mediante, cambiarán de manos para siempre. 

NOTA PARA LOS ATRACADORES: Esto es un ejemplo fantástico, ninguna tienda de Compro-Oro tiene 104.000 euros en efectivo en la caja fuerte, furros.

Añadiremos, por último, que a todo lo mencionado anteriormente hay que añadir que la Copa como Copa vale bastante más que lo que le vayan a dar a Iker Casillas en una tienda de Compro-Oro, por mucho que paguen más que nadie, pues el valor simbólico de la misma excede en mucho la cantidad mencionada. Sólo hay que atenerse a que Hamburg-Mannheimer, la aseguradora que ha cubierto todo duarnte el mundial, tiene asegurada esta joya por 440.000 dólares. Dólares que pagaría a sus legítimso propietarios si Iker me la vendiera a mí bajo cuerda, sin firmas, registros ni papeles.

Espero haber resuelto tan trascendental duda y, ahora, me quedo yo con otra, otra pregunta existencial:
¿¿¿Y ahora qué hago yo con la Copa del Mundo de la FIFA???

5 comentarios:

Virginia dijo...

Desde luego has resuelto una duda existencial que teníamos todos, seamos furgoleros o no :D Quiero ver la cara que pone mi padre cuando se lo cuentes y no pueda replicarte nada de tu estudio científico xDDDD Muy buen trabajo de investigación, querido, y de aplicación práctica de conocimientos ;) Qué penita que ni al Iker ni a los otros once les afecte la crisis. Si no ya verías la cantidad de trofeos y de medallitas que te iban a intentar colar... ;) TSI(OM)

La oscuridad que hay en mi dijo...

Muy bueno el artículo (y muy extenso :P), por cierto yo ando buscando algun "compro adamantium" pa vender las garras y un par de empastes, por si te enteras de algo :P. Un saludo desde la oscuridad

Vórtice Marxista dijo...

Yo sí que te quiero, Mi Amor. Se lo explicaré a tu padre con pelos y señales. Y lo de la copa y el oro también.
Yo compro adamantium, laoscuridadquehayenmi, pero está muy barato ahora.

PD: A todos los lectores de este blog. He colocado un enlace a "menéame" en cada entrada del blog. Menead las noticias si os gustan, así tendremos máS comentarios, o sea, más controversia.

GRACIAS.

Ludio dijo...

No está mal, pero al final lo que tú dices, qué hacer con ella. O se la vendes a un millonario excéntrico o lo fundes, con lo que ya perdería gran parte de su valor. En fin, que si me hago millonario antes de cuatro años os doy un toque a tí y a Iker.

Vórtice Marxista dijo...

También se puede vender en el mercado negro de trofeos futbolísticos. Aunque en realidad, el fin último de toda joya comprada en un compro oro es la fundición, para fabricar lingotes. En este proceso se gana mucho dinero pero, por supuesto, no tanto como el valor real de esta joya concreta.