jueves, 2 de diciembre de 2010

la isla 2.0

Señoras y señores, elmalkarma se complace en invitarles a un acontecimiento único: La Isla 2.0. Serán partícipes de una experiencia novedosa y original que sacará lo mejor y lo peor que llevan en su interior. Misterios, sorpresas y mucha, mucha, interacción. 
Siguiendo las premisas de aquéllos míticos libros de "elige tu propia aventura" y los fundamentos de los juegos de rol de toda la vida, hemos creado para gozo y deleite de nuestros lectores, una aventura digna de un best-seller. La Isla 2.0 usará el formato blog para acercar a los lectores a una colaborativa historia en la que cada decisión influirá en el desarrollo de los acontecimientos. Será el lector quien tenga la última palabra y serán sus elecciones las que harán que se solucione el Gran Enigma o se vean abocados a una muerte dolorosa y ridícula. 
La Isla 2.0 está a punto de arrancar. Sólo necesitamos su colaboración para que empiece el gran reto. Si está dispuesto a vivir su propia aventura... si está cansado de argumentos manidos que atentan contra su inteligencia... si quiere sentirse un Dios tomando decisiones que cambien el rumbo de la historia... no se lo piense. Deje en los comentarios de esta entrada su intención de participar en esta experiencia. 
No requiere demasiado de su tiempo libre, es complertamente gratuito y será algo que puedan contar a sus nietos frikis. 

Adelante, el avión está a punto de despegar.

lunes, 9 de agosto de 2010

comas suspensivas #6


ADVERTENCIA. Este artículo es muy largo. Para aquellos vagos que se quejan de la extensión de mis textos, aquí les dejo la historia MUY resumidita, para que no tengan que molestarse en leer la entrada original. SPOILER
Relato. Dillinger ha vivido como si la vida no fuera con él; como si no le fuese necesario. Ha pasado por el mundo sintiéndose vivo tan solo a ratos. El resto del tiempo mínimamente ha subsistido como uno más en una cadena de montaje a la que alguien ha llamado vida. 
Dillinger ha recibido una llamada telefónica en la que se le ha informado de que, por la Orden 456 del presente Acta Federal ha de ser ejecutado al amanecer, en virtud de la Constitución y en aras de controlar el número de seres humanos capaces en la sociedad moderna. 
Dillinger ha llorado, primero disimuladamente y con reservas, luego a moco tendido, gangoso al teléfono. Ha preguntado si tiene remedio, si existe esperanza. Ha colgado tras saber que no.